sábado, 31 de agosto de 2013

Gestión de Riesgos de Desastres I









¿Enserio estamos preparados?


Es lamentable responder mi propia pregunta segundos antes de formularla con un drástico "NO", esto debido a que no es ajeno a nosotros la irresponsable forma que adoptamos al querer suplir nuestras necesidades, que irresponsable mente pueda atentar contra nuestra integridad después.


Solo el registro histórico nos acentúa que Lima ha sufrido el devastador impacto de 43 grandes sismos, ademas de los terremotos de 1586, 1655, 1687 y 1746; estos con una capacidad destructiva que alcanza los niveles IX y X en la escapa de Mercali, asimismo la devastación sufrida en el callao por los Tsunamis de 1586 y 1687, produciendo perdidas humanas monstruosas para la época.


Ahora habituándonos al principio de la geografía que dice "Todo fenómeno geográfico, tiende a volver a repetirse", nos lleva a una reflexión, ¿Que sucedería si un sismo de igual magnitud azota a nuestra sobre poblada y hacinada Lima en la actualidad? ó mejor aún ¿que deberíamos hacer?,


Esta pregunta, retumbó en diferentes mentes del estado, quienes veían la creciente devastación que países vecinos y no tan vecinos sufrían, sumada a nuestros antecedentes destructivos y a nuestra escasa, por no decir nula preparación ante algún fenómeno natural. es por ello la creación de diferentes estatutos y leyes que si bien es cierto no proporcionan una mejora inmediata, crea un nuevo precedente en nuestra forma de enfrentarnos ante los azotes de la naturaleza.

Política Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres







"El conjunto de orientaciones dirigidas a impedir o reducir los riesgos de desastres, evitar la generación de nuevos riesgos y efectuar una adecuada preparación, respuesta, rehabilitación y reconstrucción ante situaciones de desastre, así como minimizar sus efectos adversos sobre la población, la economía y el ambiente."


Un punto trascendental en este tipo de políticas es la estricta participación activa de la población como parte de cambio, bajo este amparo la política de Gestión de riesgos nos brinda ciertos principios para la protección entera de la persona:





I. Principio protector: El fin supremo es la "Persona Humana" y tiene por fin cuidar de ella, no solo en la supervivencia, también en su salud, integridad física y patrimonio.

II. Principio de bien común: Las necesidades de la población afectada y damnificada prevalecen sobre los intereses particulares, lo cual le da a las personas la protección exclusiva frente a cualquier desastre.


III. Principio de subsidiariedad: Las decisiones que se tomen con respecto a como responder ante un desastre deben provenir del lugar donde ocurrió el desastre.


IV. Principio de equidad: Absolutamente todas las personas sin exclusión deben ser atendidas y tener acceso a los servicios.


V. Principio de autoayuda: Principio fundamental, que nos hace participes a todos en el cambio, todos nos ayudamos entre todos cuando surja un desastre, lo cual crea una responsabilidad ciudadana a gran nivel

jueves, 29 de agosto de 2013

Psicología de la Emergencia

A lo largo de la historia los seres humanos hemos tenido que adaptarnos fielmente  cada uno de los ambientes en los cuales se nos ha tocado subsistir, ayudados de los diferentes medios, técnicas y estrategias propios de cada era. Es mediante esta evolución forzada en cierta medida por la cual el hombre ha logrado expandir su evolución a grandes niveles que se manifiestan en la actualidad, sin embargo estos conocimientos se han visto estancados al querer involucrarse a la par con los diferentes fenómenos que la naturaleza trae consigo, desatando asi nuevas interrogantes acerca del que y como actuar en este tipo de situaciones.

No es extraño reconocer entonces nuestra desventaja frente a la inmensa gama de fenómenos de las cuales somos propensos, asimismo como frente a nuestros ojos, cualquier estilo de vida que tengamos pueda convertirse en una condición para generar accidentes con grandes repercusiones, o que nuestro modo de actuar o pensar habitual, frente a un desastre nos vuelva mas vulnerable a este y pasemos a ser parte de las cuantiosas cifras humanas que se registran en cada uno de estos eventos.


Sin embargo nuestra propia necesidad de sobre vivencia sumada a el pensamiento científico y el apoyo social nos hace seguir buscando diferentes estrategias y formulaciones acerca de como responder a estas situaciones, es por ello que la Psicología como ciencia, no es ajena a este quehacer y genera un campo de acción inmediato, practico y urgente, hacia el accionar en estas situaciones, es decir apuntando a un plan de prevención, intervención y recuperación no solo en las personas, si no también en las zonas afectadas por una emergencia y desastre.

En tanto la psicología, definida como la ciencia que estudia y se involucra en el Comportamiento Humano, amplia su campo de acción aplicado, asimilándose también en situaciones de emergencia y desastres.
Araya plantea a la psicología de la emergencia como una rama funcional de la Psicología, que estudia los distintos cambios y fenómenos personales, presentes en situación de peligro, sea esta natural o provocada por el hombre en forma casual o intencional (1992).