Las Emergencias y Desastres han originado todo un nuevo campo en la Psicología, esto es, la Psicología de
Emergencias y Desastres, que se sustenta en un amplio bagaje de investigaciones y constructivos teóricos, que han ido evolucionando desde principios del siglo pasado. Desde los primeros estudios de tipo eminentemente descriptivos, individuales y clínicos, se han realizado trabajos con
enfoques de corte sociológico y psicosocial, y se ha llegado a propuestas de técnicas
específicas de intervención y modelos de respuesta, estableciéndose programas de
atención, y en algunos casos redes nacionales de psicología para dar servicios
y ayuda a las víctimas, desarrollando planes de respuesta para intervención en crisis,accidentes, emergencias y desastres. Se trabajó de esta manera con: sobrevivientes de accidentes en mina, de terremotos, de
incendios, naufragios, bombardeo atómico, inundaciones, enterrados vivos, en peligro de muerte inminente, tormentas, erupciones volcánicas, atentados terroristas, accidentes
aéreos, automovilísticos, suicidios, equipos de primera respuesta, entre otros.
DEBRIEFING PSICOLÓGICO: Una herramienta
eficaz para los sobrevivientes de eventos traumáticos.
1. Introducción:
En la actualidad, los
psicoterapeutas nos encontramos con muchos casos de personas que han sobrevivido
a situaciones traumatogénicas de diferentes tipos de violencia, desastres naturales o accidentes; que provocan en las personas
reacciones postraumáticas agudas. Estas
reacciones son completamente normales tras un evento de este tipo, pero si se
prolongan en el tiempo en la misma intensidad y frecuencia (o incluso
aumentando), podemos encontrarnos con un cuadro que cumpla los criterios
necesarios para el diagnóstico de Trastorno por Estrés Postraumático (TPET).
El debriefing en su objetivo original, pretende ser una técnica de
prevención que evitaría la aparición de este trastorno, y que detecta de forma
precoz los trastornos que necesitarían una asistencia específica (prevención
selectiva) para derivar al paciente a una psicoterapia breve y
focalizada en el TEPT.
Por esa razón, al ser una técnica
preventiva y hablar de reacciones normales tras un evento “anormal”, esta
técnica no es considerada terapéutica, ya que no estamos tratando ningún
trastorno, sino una reacción normal ante situaciones críticas. (Al igual que
ocurre cuando alguien decide acudir a un
profesional por un duelo reciente, estas sesiones de apoyo tampoco serían una
psicoterapia en sí, al ser la reacción de duelo completamente normal).
El objetivo precisamente es evitar la psicoterapia, al evitar el desarrollo
del TPET.
2. Origen histórico:
El modelo de debriefing psicológico
fue creado por Mitchel en el año 1983, al darse cuenta en su trabajo como
conductor de ambulancias, del impacto que tenían los eventos traumatogénicos en
el personal que trabajaba en ambulancias, y así poder prevenir el desarrollo de
un Trastorno por Estrés Postraumático.
Originalmente, el debriefing designaba un procedimiento
preciso, practicado en el ejército americano después de un combate o de una
misión, que debía ayudar a los soldados a superar sus reacciones y a volver
rápidamente al frente o a misiones
posteriores. Más adelante, el debriefing se ha revelado como una medida
preventiva voluntaria contra la traumatización secundaria (traumatización por
rebote) y contra el burn-out, utilizándose al principio por algunos cuerpos de
policía y conductores de ambulancia (Mitchell, 1993. En: Gisela Perren-Klingler, 2003.
Debriefing. Modelos y aplicaciones).
Este modelo de debriefing psicológico ha
tenido muchas variantes desde su creación, y ha ido desarrollándose en su
aplicación tanto grupal como individual, e incluso en el objetivo de la
intervención.
Si bien el debriefing es ante todo una
técnica que intenta evitar la cronificación de las reacciones agudas normales
tras un evento traumático, también está siendo utilizado con éxito para
elaborar e integrar la experiencia traumática, en aquellas personas con un
diagnóstico de TPET, reduciendo en intensidad y frecuencia la sintomatología, en un periodo corto de
tiempo. En este caso, el modelo de debriefing puede utilizarse como técnica
terapéutica, ya que su estructura ayuda a separar lo cognitivo de lo emocional,
invirtiendo la “cantidad” de cognición y de emoción.
En un TPET diagnosticado, la cantidad de
emoción es muy superior a la cantidad de cognición, siendo las emociones las
que “dominan” la experiencia traumática. Con el debriefing, se recupera toda la
parte de los hechos (memoria narrativa), de manera que conseguimos tener la
historia completa y detallada de lo que ocurrió, y dentro de esta gran historia,
situar la emoción para que pueda ser controlada por la propia persona, sin que
le inunde o le lleve a una catarsis.
3.
Características de la técnica:
El debriefing psicológico es una técnica de
intervención breve que se realiza en dos sesiones, separadas por un intervalo
de tiempo de 2 meses. La primera sesión suele tener una duración aproximada de
dos horas (en el caso de un debriefing
individual). La duración de esta
primera sesión, depende de la duración del evento traumático y del número de reacciones
postraumáticas que aparezcan. La segunda sesión dura aproximadamente media
hora, ya que tiene como objetivo comprobar la desaparición de las reacciones, y
en el caso que continúen en la misma intensidad y frecuencia, derivar al
paciente a un profesional de salud mental especializado en técnicas breves de
intervención en trauma psicológico.
Hay diferentes variantes de debriefing, pero la más completa y eficaz,
es la variante de Gisela Perren-Klingler, fundadora del Instituto de
Psicotrauma de Suiza. El
Debriefing según Gisela Perren-Klingler, consta de 7 pasos estructurados:
La introducción, el relato de los
hechos, los pensamientos, las emociones, la información de las reacciones
postraumáticas, y de cómo manejarlas (técnicas
de manejo de estrés), el
ritual de despedida y la conclusión.
Las diferencias más significativas
entre el modelo de debriefing psicológico original creado por Mitchel, y la
versión diseñada por Gisela Perren-Klingler, son las siguientes:
En la variante de debriefing de Gisela Perren-Klingler,
aparecen las siguientes características:
-
El enfoque es salutogénico y considera que hay reacciones
normales tras el evento, y no síntomas.
-
Introduce técnicas para proteger a los debriefers (los que
realizan el debriefing), evitando la traumatización secundaria.
-
Introduce la técnica en el ámbito individual y no sólo para
grupos.
-
En la parte de los hechos, introduce los pilares de
seguridad, que limitan la historia traumática en la historia vital, entre dos
momentos buenos. También impide la inundación de la emoción en esta parte, y
devuelve la historia resumida de los hechos, para ayudar a integrarla y a que
la persona ponga una distancia emocional con ella.
-
Introduce el peor momento en la fase de los pensamientos, y
la interpretación de ese peor momento por parte de la víctima.
-
Introduce el fraccionamiento de la emoción, evitando la
catarsis y posibilitando la percepción de las emociones asociadas a nivel
corporal, y ayuda a aceptarlas como normales, proporcionando la sensación de
control sobre ellas.
-
Introduce las técnicas de manejo de estrés y de control de
las reacciones postraumáticas. Potencia el uso de recursos.
-
Introduce un acto simbólico para dejar la experiencia en el
pasado.
-
Introduce la visión del crecimiento postraumático.
4. Contenido del debriefing:
Uno de los objetivos del debriefing es
poder hacer un relato ordenado y lógico. El sobreviviente tiende a relatar los
eventos mezclados, con presión en el habla, y ausencia de emoción, o total
inundación de emoción. La parte de los hechos del debriefing, consigue hacer el
puente de la memoria traumática a la memoria narrativa, que es un paso
fundamental para poder integrar la experiencia traumática. Además, con el
debriefing, los sobrevivientes a eventos traumáticos pueden por primera vez
hacer un relato ordenado y lógico, con un principio y un fin y permite por
primera vez, relatarlo sin inundación de emoción, lo cual evita la
retraumatización.
En la fase de los pensamientos, el
sobreviviente empieza a comprender por qué fue tan impactante la experiencia
para él. La interpretación personal del impacto, está basada en las creencias,
los valores personales u otros pensamientos, que siempre son únicos para cada
persona. Por eso es tan importante que descubran cual es su propia interpretación
de la herida traumática.
En la parte emocional, realizamos la
técnica hipnótica del fraccionamiento o técnica del “focusing”. Esta técnica
permite entrar a bajas dosis en la emoción, para ir elaborándola simbólicamente, de manera que la persona sobreviviente puede empezar a sentir con control, y a
perder el temor a sus sensaciones y sentimientos, reconociéndolos. El focusing
es una técnica asociativa, que utiliza el propio cuerpo para colocar la emoción
con todas sus características. La catarsis emocional esta contraindicada porque
puede retraumatizar a la persona y
afianzar el mecanismo disociativo emocional, con el peligro que esto
conlleva.
En la parte informativa, se habla de la
normalidad y naturalidad de las reacciones que están sintiendo. Esta
información se complementa con las pautas o recursos necesarios para que la
persona pueda sobrellevar el estrés, reducir las reacciones y mantener el
autocontrol.
El acto simbólico de cierre, es una
manera de preparar a la persona para dejar esta experiencia del pasado, en el
pasado. Este acto es único para cada persona, por lo que debe ser congruente,
ecológico y constructivo.
Muchas personas descubren su capacidad de resiliencia tras este
evento, lo que aumenta su autoestima, sobretodo en aquellos que tuvieron alguna
sensación de control, que entendían lo que ocurría y que pudieron darle un sentido a la experiencia vivida.
5. Conclusión:
§
El debriefing posibilita ocuparnos
de los sobrevivientes a eventos traumáticos, ayudándoles a integrar la historia
traumática, asociada a los pensamientos y las emociones.
§
En la estructura de la técnica
pasamos del caos de los hechos, al orden en lo vivido.
§
Los pensamientos dan la
comprensión necesaria y congruente con la persona.
§
Las emociones pueden ser aceptadas
y actualizadas, en pequeñas dosis; con contención.
§
La información les sitúa en el
plano de la normalidad y les proporciona recursos para afrontar las reacciones
con control.
§
El ritual aporta la despedida
simbólica de las reacciones postraumáticas.
§
Y por último, la conclusión les
pone el nombre de sobrevivientes con recursos nuevos y abre la puerta a un
nuevo sentido de vida y a un crecimiento postraumático, que
muchas veces
sirve de aprendizaje.
Referencias:
http://www.institut-psychotrauma.ch/downloads/originalarbeiten/es/tecnicas_de_prevencion.pdf
http://www.oocities.org/psicoresumenes/articulosNuevo/intervencion.pdf
http://www.ual.es/GruposInv/Prevencion/docs/d4/inst_epi.shtml
http://www.institut-psychotrauma.ch/downloads/originalarbeiten/es/tecnicas_de_prevencion.pdf
http://www.oocities.org/psicoresumenes/articulosNuevo/intervencion.pdf
http://www.ual.es/GruposInv/Prevencion/docs/d4/inst_epi.shtml











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