sábado, 14 de diciembre de 2013

INTERVENCION PARA EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA




Las Emergencias y Desastres han originado todo un nuevo campo en la Psicología, esto es, la Psicología de
Emergencias y Desastres, que se sustenta en un amplio bagaje de investigaciones y constructivos teóricos, que han ido evolucionando desde principios del siglo pasado. Desde los primeros estudios de tipo eminentemente descriptivos, individuales y clínicos, se han realizado trabajos con
enfoques de corte sociológico y psicosocial, y se ha llegado a propuestas de técnicas
específicas de intervención y modelos de  respuesta, estableciéndose programas de
atención, y en algunos casos redes nacionales de psicología para dar servicios
y ayuda a las víctimas, desarrollando planes de respuesta para intervención en crisis,accidentes, emergencias y desastres. Se trabajó de esta manera con: sobrevivientes de accidentes en mina, de terremotos, de
incendios, naufragios, bombardeo atómico, inundaciones, enterrados vivos, en peligro de muerte inminente, tormentas, erupciones volcánicas, atentados terroristas, accidentes
aéreos, automovilísticos, suicidios, equipos de primera respuesta, entre otros.



DEBRIEFING PSICOLÓGICO: Una herramienta eficaz para los sobrevivientes de eventos traumáticos.

1. Introducción:

En la actualidad, los psicoterapeutas nos encontramos con muchos casos de personas que han sobrevivido a situaciones traumatogénicas de diferentes tipos de  violencia, desastres naturales o  accidentes; que provocan en las personas reacciones postraumáticas agudas.  Estas reacciones son completamente normales tras un evento de este tipo, pero si se prolongan en el tiempo en la misma intensidad y frecuencia (o incluso aumentando), podemos encontrarnos con un cuadro que cumpla los criterios necesarios para el diagnóstico de Trastorno por Estrés Postraumático (TPET).

El debriefing en su objetivo original, pretende ser una técnica de prevención que evitaría la aparición de este trastorno, y que detecta de forma precoz los trastornos que necesitarían una asistencia específica (prevención selectiva) para derivar al paciente  a una psicoterapia breve y focalizada en el TEPT.

Por esa razón, al ser una técnica preventiva y hablar de reacciones normales tras un evento “anormal”, esta técnica no es considerada terapéutica, ya que no estamos tratando ningún trastorno, sino una reacción normal ante situaciones críticas. (Al igual que ocurre cuando alguien decide  acudir a un profesional por un duelo reciente, estas sesiones de apoyo tampoco serían una psicoterapia en sí, al ser la reacción de duelo completamente normal). 
El objetivo precisamente es evitar la psicoterapia, al evitar el desarrollo del TPET.

2. Origen histórico:

El modelo de debriefing psicológico fue creado por Mitchel en el año 1983, al darse cuenta en su trabajo como conductor de ambulancias, del impacto que tenían los eventos traumatogénicos en el personal que trabajaba en ambulancias, y así poder prevenir el desarrollo de un Trastorno por Estrés Postraumático.

Originalmente, el debriefing designaba un procedimiento preciso, practicado en el ejército americano después de un combate o de una misión, que debía ayudar a los soldados a superar sus reacciones y a volver rápidamente al frente o a  misiones posteriores. Más adelante, el debriefing se ha revelado como una medida preventiva voluntaria contra la traumatización secundaria (traumatización por rebote) y contra el burn-out, utilizándose al principio por algunos cuerpos de policía y conductores de ambulancia (Mitchell, 1993. En: Gisela Perren-Klingler, 2003. Debriefing. Modelos y aplicaciones).

Este modelo de debriefing psicológico ha tenido muchas variantes desde su creación, y ha ido desarrollándose en su aplicación tanto grupal como individual, e incluso en el objetivo de la intervención.

Si bien el debriefing es ante todo una técnica que intenta evitar la cronificación de las reacciones agudas normales tras un evento traumático, también está siendo utilizado con éxito para elaborar e integrar la experiencia traumática, en aquellas personas con un diagnóstico de TPET, reduciendo en intensidad y frecuencia  la sintomatología, en un periodo corto de tiempo. En este caso, el modelo de debriefing puede utilizarse como técnica terapéutica, ya que su estructura ayuda a separar lo cognitivo de lo emocional, invirtiendo la “cantidad” de cognición y de emoción.

En un TPET diagnosticado, la cantidad de emoción es muy superior a la cantidad de cognición, siendo las emociones las que “dominan” la experiencia traumática. Con el debriefing, se recupera toda la parte de los hechos (memoria narrativa), de manera que conseguimos tener la historia completa y detallada de lo que ocurrió, y dentro de esta gran historia, situar la emoción para que pueda ser controlada por la propia persona, sin que le inunde o le lleve a una catarsis.

3. Características de la técnica:

El debriefing psicológico es una técnica de intervención breve que se realiza en dos sesiones, separadas por un intervalo de tiempo de 2 meses. La primera sesión suele tener una duración aproximada de dos horas (en el caso de  un debriefing individual). La duración de esta primera sesión, depende de la duración del evento traumático y del número de reacciones postraumáticas que aparezcan. La segunda sesión dura aproximadamente media hora, ya que tiene como objetivo comprobar la desaparición de las reacciones, y en el caso que continúen en la misma intensidad y frecuencia, derivar al paciente a un profesional de salud mental especializado en técnicas breves de intervención en trauma psicológico.

Hay diferentes variantes de debriefing, pero la más completa y eficaz, es la variante de Gisela Perren-Klingler, fundadora del Instituto de Psicotrauma de Suiza. El Debriefing según Gisela Perren-Klingler, consta de 7 pasos estructurados:

La introducción, el relato de los hechos, los pensamientos, las emociones, la información de las reacciones postraumáticas, y de cómo manejarlas (técnicas de manejo de estrés), el ritual de despedida y la conclusión.


Las diferencias más significativas entre el modelo de debriefing psicológico original creado por Mitchel, y la versión diseñada por Gisela Perren-Klingler, son las siguientes:

En la variante de debriefing de Gisela Perren-Klingler, aparecen las siguientes características:

-          El enfoque es salutogénico y considera que hay reacciones normales tras el evento, y no síntomas.
-          Introduce técnicas para proteger a los debriefers (los que realizan el debriefing), evitando la traumatización secundaria.
-          Introduce la técnica en el ámbito individual y no sólo para grupos.
-          En la parte de los hechos, introduce los pilares de seguridad, que limitan la historia traumática en la historia vital, entre dos momentos buenos. También impide la inundación de la emoción en esta parte, y devuelve la historia resumida de los hechos, para ayudar a integrarla y a que la persona ponga una distancia emocional con ella.
-          Introduce el peor momento en la fase de los pensamientos, y la interpretación de ese peor momento por parte de la víctima.
-          Introduce el fraccionamiento de la emoción, evitando la catarsis y posibilitando la percepción de las emociones asociadas a nivel corporal, y ayuda a aceptarlas como normales, proporcionando la sensación de control sobre ellas.
-          Introduce las técnicas de manejo de estrés y de control de las reacciones postraumáticas. Potencia el uso de recursos.
-          Introduce un acto simbólico para dejar la experiencia en el pasado.
-          Introduce la visión del crecimiento postraumático.

4. Contenido del debriefing:

Uno de los objetivos del debriefing es poder hacer un relato ordenado y lógico. El sobreviviente tiende a relatar los eventos mezclados, con presión en el habla, y ausencia de emoción, o total inundación de emoción. La parte de los hechos del debriefing, consigue hacer el puente de la memoria traumática a la memoria narrativa, que es un paso fundamental para poder integrar la experiencia traumática. Además, con el debriefing, los sobrevivientes a eventos traumáticos pueden por primera vez hacer un relato ordenado y lógico, con un principio y un fin y permite por primera vez, relatarlo sin inundación de emoción, lo cual evita la retraumatización.

En la fase de los pensamientos, el sobreviviente empieza a comprender por qué fue tan impactante la experiencia para él. La interpretación personal del impacto, está basada en las creencias, los valores personales u otros pensamientos, que siempre son únicos para cada persona. Por eso es tan importante que descubran cual es su propia interpretación de la herida traumática.


En la parte emocional, realizamos la técnica hipnótica del fraccionamiento o técnica del “focusing”. Esta técnica permite entrar a bajas dosis en la emoción, para ir elaborándola  simbólicamente, de manera que  la persona sobreviviente  puede empezar a sentir con control, y a perder el temor a sus sensaciones y sentimientos, reconociéndolos. El focusing es una técnica asociativa, que utiliza el propio cuerpo para colocar la emoción con todas sus características. La catarsis emocional esta contraindicada porque puede retraumatizar a la persona y  afianzar el mecanismo disociativo emocional, con el peligro que esto conlleva.

En la parte informativa, se habla de la normalidad y naturalidad de las reacciones que están sintiendo. Esta información se complementa con las pautas o recursos necesarios para que la persona pueda sobrellevar el estrés, reducir las reacciones y mantener el autocontrol.

El acto simbólico de cierre, es una manera de preparar a la persona para dejar esta experiencia del pasado, en el pasado. Este acto es único para cada persona, por lo que debe ser congruente, ecológico y constructivo.


Muchas personas descubren su capacidad de resiliencia tras este evento, lo que aumenta su autoestima, sobretodo en aquellos que tuvieron alguna sensación de control, que entendían lo que ocurría y que pudieron darle  un sentido a la experiencia vivida.

5. Conclusión:

§  El debriefing posibilita ocuparnos de los sobrevivientes a eventos traumáticos, ayudándoles a integrar la historia traumática, asociada a los pensamientos y las emociones.
§  En la estructura de la técnica pasamos del caos de los hechos, al orden en lo vivido.
§  Los pensamientos dan la comprensión necesaria y congruente con la persona.
§  Las emociones pueden ser aceptadas y actualizadas, en pequeñas dosis; con contención.
§  La información les sitúa en el plano de la normalidad y les proporciona recursos para afrontar las reacciones con control.
§  El ritual aporta la despedida simbólica de las reacciones postraumáticas.
§  Y por último, la conclusión les pone el nombre de sobrevivientes con recursos nuevos y abre la puerta a un nuevo sentido de vida y a un crecimiento postraumático, que muchas  veces sirve de aprendizaje.




domingo, 24 de noviembre de 2013

PRIMEROS AUXILIOS PSICOLOGICOS


Características de los PAP:Los PAP (primeros Auxilios Psicológicos):

  • - Son intervenciones de primera instancia.
  •  Son inmediatas y de corta duración.
  •  Están dirigidas a cualquier persona impactada por un incidente crítico.
  •  Su objetivo principal es proporcionar apoyo, reducir el peligro de muerte y enlazar a la persona en  crisis con los recursos de ayuda.
  • Los PAP los proporciona cualquier persona suficientemente entrenada y formada.
  •  Se proporcionan principalmente en el mismo lugar del suceso.


El objetivo de nuestra intervención es “ayudar a la persona a aceptar lo sucedido, expresar sentimientos, facilitar que busque soluciones y apoyo social, ayudar a que recupere el nivel de funcionamiento que tenía antes del incidente y prevenir la aparición de consecuencias negativas para su salud mental”.

Los objetivos que persiguen los PAP son, según Gómez-Mascaraque y Corral Torres, los siguientes:
  • - Proporcionar apoyo, facilitando que la persona se sienta escuchada y comprendida, facilitando la expresión de sentimientos y la ventilación de emociones negativas como el miedo, la tristeza, la angustia o el enfado.
  • - Reducir la mortalidad: al entender que el suceso estresor puede generar situaciones violentas como agresiones a otras personas o a sí mismo; actuando en consecuencia para evitarlo (desarrollar su red de apoyo informal, favorecer su ingreso hospitalario, etc.)
  • - Ser el nexo de unión con recursos de ayuda, proporcionándole información sobre los recursos necesario y brindándole orientación sobre qué hacer y cómo hacerlo. “La búsqueda de apoyo social será fundamental para toda persona que haya vivido un suceso crítico, sin embargo, debemos prestar especial atención ante grupos específicos como niños, ancianos y discapacitados”.

Cuatro Tipos de Reacciones Frente a los Desastres:

El manual de la APA menciona que básicamente se pueden presentar cuatro tipos de respuestas individuales a los desastres:

A) Reacciones normales a los desastres.

Algunas personas son capaces de mantenerse notablemente calmadas aún en las circunstancias más extremas; sin embargo, la mayoría de nosotros empezamos a sentir los efectos del Síndrome General de Adaptación (sudoración profusa, temblores, debilidad, estados nauseosos) por un momento y la claridad del pensamiento puede ser difícil. Afortunadamente muchos de nosotros podemos recuperar nuestra compostura bastante bien. Sería engañoso clasificar como anormales estos estados naturales y transitorios.

B) Reacciones paralizantes. 

Se puede esperar también encontrar personas que por un tiempo se queden paralizadas, pueden quedarse paradas o sentadas en medio del caos, como si estuvieran solas en el mundo, su mirada estará perdida, cuando se les habla no podrán responder a todo o simplemente se encogerán de hombros o pronunciarán una o dos palabras, parecen libres de reacción emocional, son incapaces de ayudarse.

C) Reacciones hiperactivas.

Estas personas pueden estallar en ráfagas de actividad, sin un propósito definido, hablarán rápidamente, bromearán en forma inadecuada y harán sugerencias y demandas inaceptables, pero de poco valor real, pasarán de un trabajo a otro y parecerán incapaces de resistir la más mínima distracción, se muestran intolerantes a cualquier idea que no sea la suya.

D) Reacciones corporales.

Algunas reacciones corporales han sido ya mencionadas como respuestas temporalmente normales,
aunque estos síntomas normales son algo molestos mientras dura, generalmente no interfieren seriamente con la habilidad de la persona para llevar adelante una actividad constructiva en una situación difícil, algunas de estas reacciones, especialmente la debilidad, el temblor, el llanto, pueden no aparecer hasta después de que una persona ha enfrentado y superado efectivamente el peligro inmediato.


Las reacciones corporales mas serias pueden sin embargo incapacitar verdaderamente y es importante reconocer su significado emocional, las náuseas y el vómito son particularmente comunes, estas reacciones se deben de diferenciar de las producidas por radiaciones o contaminaciones químicas.

Otro tipo de incapacidad física es lo que técnicamente llamamos “histeria de conversión”, la persona convierte su gran ansiedad en una creencia vehemente de que alguna parte de su cuerpo ha dejado de funcionar, para todos los propósitos prácticos pueden ser incapaz de ver, oír o hablar.

OBJETIVOS DE LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS
  • -Alivio en lo inmediato de los síntomas de reacción.- Restauración de un nivel de funcionamiento CASIC mínimo: (Cognitivo, Afectivo y Somático, Interpersonal y Conductual).

  •  Cierta comprensión de los eventos precipitantes relevantes que condujeron al desequilibrio.
  • -Identificación de los recursos de ayuda y rescate que se pueden utilizar: Personales, familia, profesionales, comunidad, etcétera.
  •  Iniciar nuevas formas de Percibir, Pensar y Sentir lo hasta ahora sucedido.
  •  Desarrollar habilidades de afrontamiento efectivo, autoestima, asertividad y solución de conflictos.
  •  Dar seguimiento a la intervención o asegurar su atención especializada posteriormente.





 Principios Básicos de los Primeros Auxilios Psicológicos:


A) Acepte el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.

No culpe o ridiculice a una persona por sentirse como lo hace, su tarea es ayudarle a superar su sentimiento, no decirle como debe sentirse. Si usted se detiene a pensar en sus propios sentimientos, se dará cuenta de cómo es imposible para los seres humanos el hacer una selección consciente de sus sentimientos más profundos.
Tenga presente que sin embargo la posición de otra persona puede ser similar a la propia, pero cada persona ha tenido ciertas experiencias únicas que pueden afectar fuertemente sus sentimientos en relación con los sucesos subsecuentes en sus vidas.



B) Acepte las limitaciones del accidentado como reales.

Cuando el muslo de un hombre esta destrozado, nadie espera (incluyendo el paciente) que pueda caminar por un tiempo. Cuando la capacidad del hombre para superar sus sentimientos está hecha pedazos, muchos (incluyendo el paciente) se inclinan a esperar que él vuelva a actuar normalmente, casi de inmediato. “Todo está en su mente”, “Deshágase de ello”, “Recupérese”. Tales tipos de consejos no tienen lugar en los primeros auxilios psicológicos, los sentimientos de incompetencia son reales y a menudo incapacitantes; por ello su tarea será ayudarlos a recuperarse tan efectivamente y rápidamente como puedan, esto se consigue aceptando sus limitaciones y ayudándolos a redescubrir rápidamente algunos de los recursos que ellos pueden utilizar de inmediato.



C) Mida las posibilidades del accidentado en forma tan exacta y rápida como sea posible.

Mientras usted se da cuenta de las limitaciones de una persona perturbada, usted estará atento de las habilidades y otros recursos que pueda utilizar y reavivar, una persona muy trastornada puede fácilmente hacerle olvidar que podría ser de verdadera ayuda para usted tanto como para sí mismo y que usted puede ayudarlo a iniciar el camino hacia la reorganización de su mundo. Averigüe con tacto que fue lo que sucedió, permítale responder de su propio modo.
Usted no puede dejarlo divagar interminablemente, ofrecerle un par de minutos en los cuales él pueda hablar libremente de sus propias experiencias le mitigarán notablemente algunos de sus sentimientos de desesperanza e impotencia. Averigüe si el herido se preocupa particularmente de sus familiares o amigos, dele tan honestamente como pueda una información acerca de donde, cuándo y cómo puede él razonablemente esperar tener contacto con aquellos que le son queridos.

Si él está demasiado deprimido para hablar fácilmente una exposición de lo que puede haberle sucedido (basado en su conocimiento general del desastre) puede acrecentar su confianza en usted, hasta el punto de que él pueda hablarle un poco.

Preguntas breves acerca de su ocupación normal pueden darle a usted algunas pistas sobre sus habilidades e interés básico, para muchas personas que están anonadadas emocionalmente el trabajo que pueda hacerse en forma automática y rutinaria podría ser el primer paso que los haga volver hacia la normalidad efectiva.



D) Acepte sus limitaciones al ayudar a otras personas.

No trate de ser todo para las personas, habrá mucho de lo que usted quisiera hacer en un desastre y que está mas allá de sus de sus fuerzas y habilidades. Usted no puede ser de todo para todas las victimas. Consecuentemente, usted debe establecer un orden de prioridades en su pensamiento, acerca de lo que puede permitirse acometer por sí mismo.
Su primera responsabilidad será cualquier trabajo de emergencia que le hayan asignado previamente.
Una razonable y sincera apreciación de sí mismo es parte muy importante de su preparación para prestar primeros auxilios psicológicos. Un trabajador de primeros auxilios físicamente herido puede continuar haciendo un buen trabajo curando las heridas de los accidentados. Pero sí está “emocionalmente herido” tendrá grandes limitaciones para proveer ayuda a otros.


Qué hacer y Qué No hacer durante la intervención en crisis:

A) Que hacer:

- Desarrollar el sentido de escucha-responsable. Escuchar atentamente, sintetizando brevemente los
sentimientos del afectado. Hágalo sentir que usted lo entiende y comprende por lo que esta pasando,
esto es la empatía.
- Ser cortés, honesto y transparente; ganarse la confianza y cooperación del afectado.
- Ser realista y objetivo.
- Favorecer la dignidad y libertad para que las víctimas trabajen en sus problemas.
- Favorecer la confianza y seguridad.
- Estar alerta sobre las oportunidades de dar énfasis a las cualidades y fuerzas de la persona.
- Aceptar el derecho de los afectados de sentirse así.
- Realice preguntas saludables y efectivas.
- Pida una retroalimentación para ver si está usted comprendiendo.


B) Reglas del NO:
- No ofrecer algo que no pueda cumplir.
- No le tenga miedo al silencio, ofrezca tiempo para pensar y sentir.
- No se sienta inútil o frustrado. Usted es importante y lo que está haciendo vale la pena.
- No muestre ansiedad ya que ésta puede ser fácilmente transmitida a los afectados.
- No ofrezca respuesta, más bien facilite la reflexión.
- No permita que el enojo u hostilidad de la persona lo afecte.
- No los presione a hablar de Dios, sea comprensivo con las creencias religiosas.
- No tenga miedo de admitir que el afectado necesita más ayuda de la que usted le pueda brindar.
- No permita que las personas se concentren únicamente en los aspectos negativos de la situación.
- No muestre demasiada lástima o paternalismo. Tampoco se exprese de manera autoritaria o
impositiva. Busque un punto intermedio entre estas dos posiciones.
- No espere que la victima funcione normalmente de inmediato.
- No confronte a una persona en crisis si este se va asentir amenazado.
- No insista con preguntas más allá del punto en que la persona no desea hablar.
- No trate de interpretar las motivaciones ocultas de un comportamiento.
- No moralice o sermonee.
- No intente progresar demasiado rápido en el proceso de intervención en crisis.
- No considere de manera superficial las amenazas de suicidio u homicidio.
- No aliente a alguien a hacer algo que en realidad no quiere hacer.


Principios técnicos utilizados en los Primeros Auxilios Psicológicos:
- Escucha responsable: escuchar atentamente y cuidadosamente.
- Permitir la libre expresión de la persona, en primer término.
- Transmitir la necesidad de aceptar lo ocurrido, pues ya no se puede modificar.
- En un segundo momento, realizar una conversación limitada y lo mas abierta posible. No excederse
en un “interrogatorio fiscal”.
- Realizar resúmenes periódicos de la exposición de la persona: organización del pensamiento.
- Proveer información.
- Orientar en lo necesario pero evitando los “Consejos Directivos”
- Aceptación de las personas tal y como son, respetando su dignidad y sus derechos.
- Empatía, que significa ponerse en el lugar del otro, comprender lo que le está sucediendo.
- Crear una atmósfera cálida y humana alrededor de la víctima.
- Posibilidad de desarrollar reuniones grupales con diversas personas que pasaron por lo mismo.

Bibliografia

http://upla.org.ve/rpa/wp-content/blogs.dir/1/files/group-documents/10/1291314455-PrimerosAuxiliosPsicolgicos_guamnima.pdf
http://www.trabajosocialmalaga.org/archivos/revista_dts/47_07.pdf
* Rivera M., Gary M. Guía practica: “primeros auxilios psicológicos”. Recuperado de : extension.uned.es/archivos_publicos/webex.../adversidadbg2.pdf
http://www.webislam.com/articulos/39822-primeros_auxilios_psicologicos.html

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN EL PROCESO DE DUELO




El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.).
Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia. En la actualidad se encuentra en discusión el tema de si otras especies también tienen sentimientos de duelo como los seres humanos y, en algunas de ellas, se han observado comportamientos peculiares ante la muerte de sus congéneres.

Para poder resolver adecuadamente el proceso del duelo, de la muerte de un ser querido, es necesario e indispensable pasar por las siguientes fases de elaboración.


El duelo es el proceso natural que se sigue después de una perdida significativa, bien sea una persona, una relación, un objeto, una situación, La perdida es precisamente el desprendimiento de una persona, una relación, un objeto, o una situación.Duelo y perdida están directamente relacionados.


El duelo es un proceso que variara de acuerdo a la relevancia de la perdida, y por lo mismo será mas o menos largo y mas o menos doloroso según sea la capacidad de adaptación a la nueva situación.
Se sabe que se ha superado la perdida y completado el duelo cuando se es capaz de recordar aquello que se perdió sin sentir dolor y no causa ya sensación de vacío.

Como se menciono, la muerte es una de las formas mas conocidas de pérdida, y el luto el inicio del proceso de duelo. Pero otra perdida muy frecuente es el divorcio, que también debe seguir un proceso de duelo. El empleo es una mas de las perdidas frecuentes, y que si, también requiere un proceso de duelo. No solo los adultos pasan por perdidas y duelo. Los niños, por ejemplo, experimentan perdidas significantes como cuando muere alguna de sus mascotas, hay una mudanza, los padres se divorcian, incluso el pasar de un grado a otro, por citar solo algunas.



ETAPAS Y FASES DEL DUELO

El duelo puede pasar por varias etapas, según sea la pérdida, aunque hay generalidades que se pueden aplicar para casi cualquier pérdida. En el duelo se recomienda:

  • No guardarse los sentimientos. Es decir, no tragarse el dolor, el llanto, el miedo, o lo que sea que se este sintiendo.
  • No recurrir al falso consuelo de las drogas, el alcohol, o la autoprescripción. Al contrario, solo lo pueden empeorar todo.
  • No es recomendable tomar decisiones importantes. Es mejor dejarlas para después, cuando el dolor esté cediendo.
  • Hay que mirar a futuro. La perdida actual no significa que la vida haya terminado.
  • No hay que rechazar el apoyo de los demás. Por ejemplo, si la perdida fue del empleo y la situación económica lo requiere no hay que negarse a recibir ayuda de los demás.
  • Paciencia. Para si mismo. Para los demás. Y más cuando hay personas que no entienden el proceso de duelo y pueden hacer recomendaciones que no sean las mejores.
  • Descansar. Si hay la oportunidad, divertirse.
  • Hay que ayudar a superar la perdida y terminar el duelo. No hay que dejarse caer y permanecer encadenado al pasado.
Cuando el duelo se prolonga mas de lo recomendable, según sea la situación, hay que tener cuidado. Puede ser el inicio de la depresión.

Asimismo cuando la perdida es más significativa, debe seguirse el siguiente protocolo.


1) ACEPTAR LA MUERTE DEL SER QUERIDO


Después de conocer la muerte de alguien importante en nuestras vidas, puede aparecer un sentimiento de incredulidad, algo dentro de nosotros que nos dice que es imposible que eso haya ocurrido, pero resulta tan fuerte que incluso aunque lo estemos viendo lo seguiremos negando.



Esto es un proceso que utiliza el cerebro para no sufrir. Cuando él estima que el dolor puede tener una intensidad superior a lo que se puede soportar, puede reaccionar de este modo. Otras formas de evitar ese dolor es provocando desvanecimientos en la persona, por eso, muchas veces, vemos como familiares y amigos se desmayan ante tanto dolor, porque no pueden soportarlos, es tal la amargura, el abatimiento, el dolor que su cuerpo reacciona de este modo.



A pesar de todo el dolor que estemos experimentando, debemos tratar de aceptar que esa persona ya no está entre nosotros, porque es la única manera de poder continuar nuestra vida, además de ser la realidad por muy cruda que nos resulte y no podemos cambiarla.



2) ASUMIR EL DESGASTE Y LAS EMOCIONES QUE ESA MUERTE GENERA.



La teoría, como casi siempre, puede resultar fácil pero la práctica no lo es tanto. En este momento de pérdida, se suele dejar de comer, de preocuparse por uno mismo y hay un abandono notorio de la persona que está sufriendo. Lo ideal es que nos hagamos una idea de las dimensiones que la tragedia nos está provocando, de este modo podremos tratar de controlarlas. Debemos asimilar el dolor y, para ello, lo mejor es expresarlo del mejor modo que podamos, hablando, llorando…porque si no terminará por consumirnos poco a poco.




3) ADAPTARSE A LA AUSENCIA DEL SER QUERIDO, APRENDER A VIVIR SIN ÉL.



Tras un acontecimiento de esta índole, debemos darnos cuenta que le vida sigue, que no se para en ese fatídico día, por ello, debemos continuar nuestra rutina diaria de este modo sobrellevaremos el dolor. No podemos quedarnos estancados, debemos ser fuertes y, así aprenderemos a vivir con esta ausencia.




4) INTERIORIZAR LA MUERTE COMO ALGO MÁS QUE FORMA PARTE DE NUESTRAS VIDAS Y, DE ESTE MODO, PODER REHACER NUESTRA VIDA.


Una vez asimilada la muerte y el hecho de que no volveremos a ver a esa persona, comenzaremos a vivir nuestra vida lo mejor posible, para ello, es recomendable estar activo, salir a la calle, distraernos, ocupar todo el tiempo posible del día.

Las actividades que realicemos cuanto más involucrados estemos mejores resultados nos darán.

La mayoría de las personas no necesita ayuda para elaborar su duelo. El problema viene cuando alguien no resuelve adecuadamente alguna de estas tareas y siente que no consigue seguir con su vida sin que la pérdida interfiera en ésta de manera significativa. Al principio del proceso de duelo es normal que ocurra esto, pero mantenido en el tiempo puede desembocar en un duelo patológico, complicado o no resuelto, que podría definirse como “la intensificación del duelo al nivel en que la persona está desbordada, recurre a conductas desadaptativas, o permanece inacabable mente en este estado sin avanzar en el proceso del duelo hacia su resolución” (Horowitz, 1980).

AYUDA EN EL PROCESO DE DUELO



Ayudar a alguien que vive un proceso de duelo, no solo en el luto, puede ser difícil, pero no es imposible. Al contrario, es cuando más apoyo puede necesitar una persona.

Dependiendo de la perdida que se haya vivido, dependerá de lo recomendable para ayudar a la persona. Sin embargo, al igual que en el duelo, hay algunas recomendaciones generales que se pueden hacer:

  • No hace falta hablar. Puede ser mucho más recomendable tener disposición a escuchar. Las frases hechas puede que no sirvan de nada.
  • A una persona que está pasando por un proceso de duelo no hace falta animarlos o tranquilizarlos. Nuevamente, lo recomendable es más bien tener la disposición a escuchar.
  • Como parte de la disposición a escuchar es necesario dejar que quien está en duelo se desahogue. Esto implica respetar su llanto, dejar que hable, e incluso tener paciencia si se enoja y expresa su ira o su tristeza.
  • El contacto es importante. No basta una sola visita y ya. Una llamada por teléfono, un correo electrónico, puede ayudar a encontrar consuelo y que quien vive duelo lo supere.
  • En casos más drásticos es posible que el duelo no se pueda superar por los propios recursos ni aun con el apoyo de la familia. En esos casos es recomendable buscar ayuda profesional.
PRIMER PASO: CONTACTO


La relación que se establezca con el doliente será la clave para el desarrollo del proceso terapéutico posterior. Se debe fomentar una relación de confi y de respeto, sobre todo del tempo de la persona, ya que en el duelo complicado observaremos niveles de funcionamiento muy variados en los 2 primeros años después de la pérdida.


SEGUNDO PASO: EVALUACIÓN

  • Se descartarán enfermedades médicas y trastornos de personalidad. 
  • Se concretará si el proceso de duelo es normal o patológico. 
  • Se realizará el diagnóstico diferencial.

TERCER PASO: RELATO SOBRE LO QUE PASÓ


Es necesario iniciar el proceso de conceptuar la pérdida, empezar a hablar de la misma.

1) Se realizará un relato sobre la pérdida, de una forma libre, sin condis específicas.
2) Se realizará la descripción de los hechos objetivos (qué pasó), las menos asociadas (qué sentí), las cogniciones que aparecieron (qué pensé) y la conducta (qué hice).

Este relato ayudará a aceptar la realidad de la pérdida.


CUARTO PASO: EXPRESIÓN EMOCIONAL


Es imprescindible poder expresar el conjunto de emociones que se desarrollan tras la pérdida.

1) Identificar las emociones:


Carta a las emociones: en la que podamos describir qué es lo que sentimos paso a paso, desde la tristeza a la rabia, la frustración, la impotencia…


Registro diario de emociones: mostrando a la persona qué tipo de emociones pueden aparecer, haciendo que esta ponga ejemplos que haya vivido anteriormente y recogiéndolo en el diario. X ej. Hay que tratar las formas en que se ha manifestado la culpa a lo largo de la vida del doliente y tener en cuenta que una de las formas en que esta se desarrolla en el duelo es a través del aislamiento social (“no salgo porque sería traicionar al familiar muerto”), donde la culpa está en no poder controlar el querer salir o hacer cosas. Una vez definidas las emociones que aparecen: aplicar técnicas de expresión emocional (cartas, narraciones, libros de recuerdos, poesías…).


EMDR: si la pérdida es reciente, se puede trabajar con estimulación táctil el momento de la noticia, el velatorio, el entierro, las imágenes más perturbadoras y las creencias negativas que las acompañan. Si el duelo es de hace tiempo, se usa el protocolo habitual de la técnica, con las escenas más significativas y los momentos felices de la relación para instalar.


QUINTO PASO: RE-SITUAR LO QUE PASÓ


Hay 2 técnicas eficaces para redituar a la persona muerta o cualquier otro tipo de pérdida:

1) Técnica de la silla vacía.


2) Técnica de decir hola de nuevo.
Se trata de ver la pérdida desde distintos puntos de vista: el nuestro propio, el de la persona que hemos perdido y cualquier otro que pueda facilitar el proceso.

3) Técnica de las esculturas familiares: si trabajamos con una familia completa. Cada miembro puede encontrar su posición en el nuevo sistema que se establece tras la pérdida de uno de sus miembros.


SEXTO PASO: REORGANIZACIÓN Y ACEPTACIÓN


Los dolientes deberán concederse los permisos adecuados para trazar una nueva vida, ya que se sienten muy culpables de que la existencia siga adelante sin la persona querida.

1) Técnica de los permisos.
2) Trazar un mapa de la nueva vida: qué deseo para mi futuro, qué podría hacer…
No se trata de olvidar, sino de cubrir un vacío para vivir.SÉPTIMO PASO: FINALIZACIÓN

Se finaliza la terapia cuando el doliente es capaz de pensar en el muerto sin dolor y ha elaborado todas las tareas del duelo. El duelo nunca acaba, sólo que a medida que pasa el tiempo, irrumpe con menos frecuencia.

El proceso terapéutico acaba cuando el doliente es capaz de seguir con su vida de una forma adaptativa, teniendo en cuenta que cada día puede acordarse del muerto, sin que ello signifique un problema.

Se valorarán la prevalencia, la intensidad y la frecuencia de la sintomatología detectada a través de la evaluación.


OCTAVO PASO: SEGUIMIENTO Y PREVENCIÓN DE RECAÍDAS


El seguimiento del caso debe realizarse a lo largo de 2 años. Durante este tiempo la evolución del doliente será variable.

Hay que prevenir sobre el hecho de que esta evolución variable no significa que una recaída sea irremediable.

APOYO A LAS FAMILIAS Y ALLEGADOS


Desde el punto de vista de la salud mental, es fundamental brindar apoyo, consideración y respeto a los fallecidos y a los dolientes. Para ellos es prioritaria la prontitud y la certeza de la información sobre la suerte que han corrido sus seres queridos desaparecidos, por lo cual es muy importante brindarles información honesta y precisa para que sepan por ejemplo que pueden esperar del proceso, los métodos que se utilizan, los plazos fijados para la recuperación y la identificación. Se debe evitar así mismo, la información apresurada sobre hallazgos que pueda conducir a errores.
Algunas otras medidas son:
Establecer un área local que facilite la reunión familiar como ayuda a los parientes.


Los familiares de las víctimas deben ser los primeros en recibir la información del hallazgo e identificación de sus seres queridos, pero debe evitarse que los niños participen en la identificación visual de los cadáveres.



A los familiares se les debe permitir suministrar toda información que se tenga sobre el pariente desaparecido.Debe respetarse la necesidad de los familiares de ver los cuerpos de sus seres queridos, como un componente del proceso de duelo.



La identificación y la entrega a los familiares cercanos debe hacerse lo más pronto como sea posible.
Es indispensable igualmente, tener siempre presente y garantizar el respeto las creencias y hábitos culturales y religiosos.
Debe procurarse el consejo y la asistencia de los líderes religiosos y comunitarios para mejorar la comprensión y la aceptación de la recuperación, el manejo y la identificación de los cadáveres.



Los cadáveres deben manipularse y disponerse con respeto y siempre preservando la dignidad del ser humano que fue. Se debe garantizar el manejo cuidadoso y ético, incluso en la disposición final de los cadáveres, además del respeto por la sensibilidad religiosa y cultural.



Se deben procurar servicios de apoyo psicosocial adaptados a las necesidades, la cultura, y el contexto, considerando los usos locales:
Canalizar el apoyo psicosocial de emergencia principalmente por medio de organizaciones comunales locales, ONG, cuerpos de socorro como la Cruz Roja y grupos religiosos.



Los menores que no estén acompañados y otros grupos vulnerables deben recibir atención prioritaria.
Es posible que se necesite apoyo material para completar los rituales funerarios, por ejemplo, la consecución de mortajas, ataúdes, etc.
Establecer servicios de apoyo para la tramitación de las formalidades legales y administrativas, por ejemplo, la obtención de certificados de defunción, permisos de enterramiento, etc.

Muerte y desolación en Filipinas


Haiyan, el tifón más potente del año, ha dejado un reguero de desolación a su paso por la región central de Filipinas, donde las autoridades locales estimaron hoy que han muerto más de 10.000 personas.

El tifón, bautizado con el nombre de Yolanda por las autoridades filipinas, ha destruido entre el 70 y el 80 % de la población de Tacloban, capital de la provincia de Leyte, con una población de 220.000 personas, indicó a los medios el jefe de la Policía regional, Elmer Soria.

"Según las estimaciones de la gobernación provincial, habrá unas 10.000 víctimas mortales" solo en la isla de Leyte, declaró Soria.

"La devastación aquí es absoluta", dijo el ministro de Interior, Manuel Roxas, tras arribar a Tacloban, la población más castigada por el fenómeno meteorológico, a unos 580 kilómetros al suroeste de Manila.

Además de las muertes provocadas por la caída de objetos a raíz del fuerte viento, con rachas superiores a los 300 kilómetros por hora, una repentina subida de la marea y el fuerte oleaje, similar a un tsunami, parece haber sido la causante de la mayoría de decesos.

"El agua era tan alta como un cocotero (...) mientras éramos arrastrados por el agua, vi entre los escombros a mucha gente levantando sus manos y gritando por ayuda", señaló al diario "Inquirer" uno de los supervivientes de la tragedia.

Una espesa capa de barro, coches arrastrados por el agua, árboles derribados y escombros de casas y edificios destruidos son una constante en las imágenes que la televisión filipina proporciona sobre la situación de la ciudad, en las que se pueden apreciar cientos de cadáveres tendidos en las calles.

"No hay electricidad, no hay agua potable, ni comida, nada. La gente está desesperada", declaró el ministro filipino de Defensa, Voltaire Gazmin, tras comentar que el presidente del país, Benigno Aquino, se quedó "sin palabras" al conocer el alcance de la tragedia.

Los medios locales informan de "saqueos" generalizados en toda la ciudad, previo a la llegada de la asistencia humanitaria y los militares a la zona.

"La situación en Tacloban es caótica ahora (...) Ya está todo saqueado, incluso la gente ha destrozado los cajeros bancarios para sacar el dinero", declaró Roger Mercado, gobernador de la provincia del Sur de Leyte, al canal "Manila Televisión".

En la isla de Samar, colindante con Leyte y por donde entró el pasado viernes el tifón, un miembro del consejo para gestión de desastres local dijo en la emisora de radio "DZBB" que al menos hay 300 cadáveres y unos 2.000 desaparecidos en esta región.

La Cruz Roja filipina estimó ayer que el número de fallecidos rondaría los 1.200, mientras la últimas cifras del informe del Consejo para la Gestión y Reducción de Desastres filipino habla de 151 muertos.

Reynaldo Balido, portavoz del organismo gubernamental, indicó que se espera que las cifras de víctimas aumenten en las próximas horas cuando comiencen a llegar los informes de las zonas devastadas.

Unos 4,5 millones de personas de 36 provincias de Filipinas se han visto afectadas por Haiyan, de las que unas 330.000 se encuentran en los centros de evacuados, señala la agencia filipina.

El ministro de Interior admitió las dificultades que están teniendo las autoridades para contabilizar los cadáveres y los daños producidos después de que numerosas líneas de comunicación hayan terminado destrozadas. Unos trabajos de reparación que tomarán al menos un par de días.

Antes de la llegada de este último tifón a Filipinas, el vigesimocuarto del año, los meteorólogos habían advertido que podría tener un efecto devastador mayor que el tifón Bopha, que en 2012 dejó cerca de un millar de muertos.

Tras arrasar el centro y sur de Filipinas, Haiyan se encuentra en el Mar del Sur de China en dirección a Vietnam, donde está previsto llegue mañana, mientras que las autoridades locales ya han iniciado la evacuación de unas 600.000 personas.

REFERENCIAS 

http://www.rpp.com.pe/filipinas-tifon-haiyan-noticia_646501.html
http://es.scribd.com/doc/49827845/Intervencion-en-crisis-en-el-manejo-del-duelo
http://sid.usal.es/idocs/F8/FDO20846/nerea.pdf
http://www.psicociencias.com/revista/boletines/Duelo%20en%20situaciones%20especiales.pdf
http://whttp://www.icrc.org/spa/assets/files/other/icrc-003-0880.pdfww.terapia-psicologica.com.mx/duelo_y_perdida.php

domingo, 3 de noviembre de 2013

Cuidados de la Salud Mental: Equipos de 1ra Respuesta




La atención psicosocial a miembros de los equipos de respuesta, socorristas, rescatistas, voluntarios y personal de ayuda humanitaria.Este concepto es de “vulnerabilidad universal”, desarrollado por Jeffrey Mitchell, sostiene que no existe ningún tipo de entrenamiento o preparación previa que pueda eliminar completamente la posibilidad de que una persona que trabaja con victimas primarias, sea afectada por el trastorno por estrés post-traumático (síndrome de la compasión) .Las personas que realizan este tipo de trabajo (ya sea por largo tiempo o por una sola experiencia) son vulnerables por las situaciones vividas.

De acuerdo al National Center for PTSD (USA), uno de cada tres socorristas llegan a presentar algunos o todos los síntomas de estrés que se mencionan a continuación:


  • -Disociación: Sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de la realidad, sentirse aturdido, fuera de uno mismo, como en un sueño. No poder recordar aspectos importantes del trauma.
  • -Re-experimentación del acontecimiento traumático : Recuerdos recurrentes e intrusos ,pesadillas, flash backs (revivir el acontecimiento)
  • - Intento de evitar estímulos asociados al traumatismo: Esfuerzo para evitar caer en pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, situaciones, lugares o personas que recuerden el acontecimiento.
  • -Disminución de la capacidad de respuesta al mundo exterior : Incapacidad de sentir emociones ,especialmente las que hacen referencia a la intimidad ,ternura y sexualidad. Sensación de alejamiento de los demás.
  • - Aumento de la activación: Hipervigilancia, irritabilidad o ataques de ira y dificultades para conciliar o mantener el sueño.
  • -Ansiedad significativa, que puede acompañarse de preocuparse paralizante, impotencia extrema, obsesiones y/o compulsiones.
  • -Depresión marcada : Baja autoestima ,pérdida de la esperanza, motivaciones o de propósitos en la vida.



También es probable que el personal socorrista, rescatista, de la defensa civil y grupos de voluntarios al terminar sus labores en la emergencia experimenten algunas dificultades al regresar a su vida cotidiana. Estas no deben ser consideradas necesariamente, como síntomas o expresión de enfermedad y requerirán, sobre todo de apoyo y acompañamiento familiar y social. Algunos ejemplos, son:

· Dificultad para reintegrarse a su hogar y/o conflictos con miembros de la familia.

· Tristeza y/o cambios repentinos del humor.

· Deseo de mantener contacto con otros compañeros o compañeras o victimas del desastre.

· Sentimientos de inquietud ,desilusión ,aburrimiento y /o frustración al volver a su trabajo rutinario

· Irritación o enojo, sobre todo si considera que no se le reconoce adecuadamente el trabajo realizado durante el desastre.

· Sentimientos de distanciamiento o aislamiento de las personas (miembros de la familia ,compañeros de trabajo o amigos)

· Conflictos con algunos compañeros del trabajo



Factores de riesgo que incrementan la probabilidad de sufrir trastornos psíquicos


  • · El proceso de selección del personal no ha sido riguroso por lo que pueden incluirse personas sin condiciones para desarrollar este tipo de trabajo.
  • · No han sido preparados o entrenados debidamente.
  • · Exposición simultanea a otros traumas o situaciones estresantes recientes como divorcios, conflictos hogareños, etc.
  • · Exposición prolongada durante la emergencia a situaciones de estrés o vivencias de experiencias muy traumáticas
  • · Confrontación con aspectos éticos y la resolución de dilemas
  • · Tendencias a perder el limite en el alcance de las soluciones (el rol de ayuda implica en la situación de emergencia grandes demandas)
  • · Problemas organizacionales como: rigidez en las reglas y limites, elevadas demandas laborales (extensión de tiempos de trabajo, tareas complejas o de riesgo, informes, etc.).


Los equipos o profesionales de salud mental puedes y deben jugar un importante papel en la atención de los miembros de equipos de respuesta. Pueden observar el funcionamiento de os trabajadores, darles soporte, ofrecer atención especializadas si se requiere y avisar a los lideres o tomadores de decisiones sobre el nivel de fatiga ,así como de las reacciones de frustración o de fracaso.














Posteriormente a estos eventos desastrosos, Lifton (1967) fue uno de los primeros investigadores que trato sobre el deterioro psicológico de los equipos de rescate; en 1984, empezó a preocuparse por el impacto psicosocial de los desastres en los equipo de respuesta (bomberos, policías, paramédicos, etc.); dicho impacto incluye términos como Incidente Crítico en Stress, y Síndrome de Stress Post Traumático, de este modo los integrantes de los equipos de respuesta son las víctimas ocultas del desastre.

El estado de alarma es el primero y el más importante, se presenta cuando suena la llamada selectiva de la central de alarma, en este momento se activa el sistema del stress en todo nuestro organismo, es un estado de movilización generalizado de todas nuestras reservas de energía. Uno de los primeros cambios es el incremento en la secreción de la hormona adenocorticotrofina (ACTH) por parte de la glándula pituitaria que se encuentra en la base del cerebro, la cual actúa sobre las glándulas suprarenales, motivando la segregación de la Adrenalina, responsable del estado de máxima alerta de todo nuestro organismo, provocando la liberación de las reservas de glucosa, ácidos grasos libres, hidrocordicoides, esteroides, etc. Como consecuencia de este estado de alarma, aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, la frecuencia respiratoria, la tensión muscular, la transpiración, la liberación de factores coagulantes de la sangre, la redistribución de la sangre a favor del cerebro y de los músculos y por consiguientes la disminución del ritmo digestivo.

Existe un limitado volumen de energía adaptativa disponible y concentrarla en una sola demanda aumenta en forma creciente nuestra vulnerabilidad a otras demandas, en especial si se tiene en cuenta que el STRESS ES DE CARÁCTER ACUMULATIVO, es decir que si no se hace nada para eliminarlo los residuos bioquímicos y la tensión emocional que causan ciertos eventos, estos van a mermar nuestra capacidad de respuesta ante otros eventos o demandas.
El estado final es el agotamiento, el stress prolongado va dejando cicatrices bioquímicas indelebles que nos predisponen a las enfermedades, a las infecciones, el envejecimiento y la muerte. En el contexto operativo estamos hablando de la disminución significativa del desempeño y por ende de la eficiencia y eficacia, haciéndonos proclives a cometer errores que en los integrantes de los equipos de respuesta pueden llegar a ser fatales.

La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos, se caracteriza por sus intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento traumático a cualquier circunstancia psicológicamente estresante que está fuera de las experiencias humanas normales. Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente.

Davis Michael (1996) define al Incidente Crítico como la situación que experimentan los trabajadores de emergencias que enfrentan un trauma repentino y específico como puede se la falla en la misión, la presencia de excesivo sufrimiento humano, situaciones amenazantes para la integridad física de los equipos de respuesta, la perdida de compañeros de equipo, o presenciar su accidente o heridas.

Fases de las Manifestaciones Psicofisiologicas en los Equipos de Respuesta: 

En primer lugar se hace mención a una Fase de alarma, que comprende desde la alarma inicial, el período de adaptación psicológica, y la información sobre lo acontecido. Pueden presentarse manifestaciones en el área física, cognitiva, emocional y conductual.

La segunda Fase se denomina de Intervención y se presentan las siguientes manifestaciones.

Físicas:
  • · Incremento en la respiración.
  • · Náuseas.
  • · Sudor frío, piel húmeda.
  • · Oídos tapados.
  • · Dolor de Cabeza.
  • · Estrechamiento del campo visual.
  • · Dolor muscular.
  • · Fatiga. 

Cognitiva:
  • · Problemas de Memoria.
  • · Desorientación.
  • · Dificultad para el Cálculo.
  • · Dificultad para la concentración.
  • · Pérdida de objetividad.
  • · Lentitud o dificultad en la comprensión.
  • · Pérdida de las habilidades para conceptualizar o priorizar tareas.


Emocional:
  • · Gran sentimiento de heroísmo e invulnerabilidad.
  • · Ansiedad, temor.
  • · Euforia.
  • · Fuerte identificación con las víctimas.
  • · Sentimiento de Culpa.
  • · Irritabilidad, hiperactividad.
  • · Tristeza, melancolía, depresión, mal humor.
  • · Apatía.
  • · Excesiva inquietud sobre la seguridad de otros.


Conductual:
  • · Inhabilidad para expresar sentimientos verbales.
  • · Hiperactividad sin un propósito específico.
  • · Decreciente eficiencia y eficacia en las actividades.
  • · Estallidos de cólera.
  • · Incremento en el uso del alcohol, tabaco y otras drogas.
  • · Retraimiento Social.


La tercera Fase es la de Término, y comprende la desmovilización en la cual los trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente y los equipos de respuesta empiezan a ser relevados. En esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

  • Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.
  • Melancolía, depresión.
  • Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario.
  • Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en el desastre.
  • Sentimientos de extrañamiento por la familia.
  • Sentimientos de cólera o frustración.
  • Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.
  • Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre.
  • Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada.

Intervención Psicológica según los niveles de Prevención

El Ejército Español viene realizando misiones de paz (El Salvador, Kurdistán, Bosnia, etc.) desde tiempo atrás. Progresivamente a sus fuerzas de intervención se han ido incorporando equipos de Psicólogos Militares. Fue con motivo de la Misión de Paz en Bosnia Herzegovina en 1993, cuando esta incorporación se produce de hecho, desde entonces numerosos psicólogos se han desplazado a tierras de la Ex-Yugoeslavia para participar en dicha misión, desarrollando el siguiente modelo aplicado:

Prevencion Primaria
Reducir la incidencia de los trastornos mentales, mejoramiento de la moral y cohesión de las Tropas, mediante la instrucción, el adiestramiento, el mantenimiento de la disciplina, etc.
- Valoración de la capacidad psíquica para la condición Militar (adaptación al régimen de vida militar, falta de la eficiencia psicofísica permanente, inmadurez, inestabilidad, disposición depresiva del ánimo, etc).).
- Instrucción Militar en Territorio Nacional.
- Instrucción en Zona de Operaciones.
- Entrega al personal que se desplaza a las misiones especiales, de la "guía sobre normas higiénico-sanitarias".
- Trabajo con las familias de los miembros de las agrupaciones (conferencias, formas de explicar a los niños la misión de los padres, etc.)..
- Activación de los canales de comunicación en sus diferentes niveles.
- Tiempo de ocio (organización del tiempo libre).
- Estudio del nivel de moral en Tropa y Mandos (estudio longitudinal).
- Técnicas de Mando.
- Adiestramiento de grupos de riesgo (TEDAX-Desactivadores, Policía Militar, etc.).
- Instrucción sobre campos de minas (trabajo especial con la población infantil).

Prevencion Secundaria
Reducir los efectos debilitantes de las crisis, intervención en crisis, primer apoyo terapéutico centrado en el suceso traumático, dirigido a las víctimas del suceso y sus familiares, inmediatamente después del suceso.
- Asistencia psicológica en campaña (reacción de estrés en combate, crisis de angustia, accidentes, aparición de los primeros síntomas de estrés postraumático,etc).
- Intervención en crisis en Zona de Operaciones.
- Intervención con familiares en Territorio Nacional.
- Intervención ambiental, organizacional, tiempo libre, comunicaciones, etc (modificaciones necesarias tras los sucesos).
- Campos de minas: atención a las víctimas.

Prevencion Terciaria
Reparar el daño hecho por una crisis no resuelta, psicoterapia a largo plazo, reentrenamiento psicosocial, etc.
- Regreso a territorio nacional ("riesgos de fin de misión").
- Reincorporación a Unidades Orgánicas.
- Atención a los casos clínicos que han desarrollado cuadros psicopatológicos.
- Intervención en campos de refugiados.
- Campaña de prevención de riesgos sobre campos de minas indiscriminados, especialmente dirigido a niños.
- Apoyo a la educación para la población infantil (entrega de material escolar).
- Entrega de material deportivo a niños, compra de bicicletas para el transporte personal.
- Formación sobre agricultura como futuro laboral y de supervivencia en una población que se ha quedado sin medios básicos de subsistencia.
- Reconstrucción de un país de posguerra (construcciones, educación, etc.).

Modelo de "IntervenciÓn en Crisis" en el Ámbito Militar
Consideraciones generales para la intervencion, con personal no especializado



A continuación se exponen una serie de consideraciones, a tener en cuenta, durante los primeros momentos que suceden a una situación de crisis, durante la cual la intervención de los equipos de salvamento, sanitarios, etc, ha de servir para reducir los efectos "traumáticos" que se puedan producir.
Es decir que la actuación de cualquier sujeto en el escenario de la crisis, ha de conseguir mitigar o modular las consecuencias del suceso y para conseguir estos objetivos, se ha de procurar tomar medidas eficaces en lo que afecte a los aspectos físicos, psíquicos y sociales de las posibles víctimas.
Prioritariamente se procurará estabilizar el equilibrio físico del o los afectados, atendiendo a las medidas urgentes de auxilio, acompañando esto con medidas de apoyo psicosocial.

En este apartado nos vamos a ocupar de los aspectos psicológicos de la crisis, comenzando por una serie de recomendaciones básicas, que son válidas para todo el personal de apoyo o ayuda que acude al lugar del suceso para atender a las posibles víctimas:

- Dejar llorar: (Permitir la expresión de emociones).
- Dar café o té caliente (en general bebidas calientes).
- Llevar mantas (a pesar de haber temperaturas elevadas).
- Contacto físico (abrazar, dar la mano, etc).
Otras consideraciones importantes a tener en cuenta en el lugar del suceso.
- Aleccionar al personal sanitario y de urgencia, sobre las formas de interactuación con las posibles víctimas y familiares (víctimas secundarias):
- Lenguaje los menos drástico posible, evitando expresiones que hagan referencia al diagnóstico del herido.
- Dar mensajes de apoyo y aliento a los afectados, con la intención de influir en su estado de ánimo (siempre dentro de la realidad que se vive).
- Intentar sosegar y tranquilizar a los heridos antes de intervenir.
- Procurar apartar al personal que momentáneamente se vean superados por la situación.
- Evitar en la medida de lo posible signos externos de alarma alrededor de los heridos (sirenas, gritos, etc.).
- Tranquilizar a los afectados sobre el estado de los otros heridos (al menos en los primeros momentos de confusión).
- Tranquilizar a los afectados sobre el control de elementos superfluos a su seguridad personal (objetos de valor, vehículos, perros, etc).
- Evitar dar rienda suelta a los signos de ansiedad durante la intervención, puesto que actuará como reforzante de la propia ansiedad de los heridos.
- Procurar un ámbito de expresión de los temores, ansiedades, etc, vividas durante las intervenciones, para que el personal sanitario tenga la oportunidad de canalizar estas emociones, evitando su interiorización. Posibilitar mediante dinámicas de grupo, círculos de expresión, el poder exponer los sentimientos vividos, discutirlos y a su vez intentar frenar los pensamientos irracionales de culpabilidad (posterior a la crisis).

Otras estrategias generales de actuacion en crisis
- Hacer hincapié en que el sujeto que va a intervenir se vaya preparando mentalmente la escena, antes de acudir a esta.
- Formular un plan de acción tentativo.
- Al tomar contacto con la escena de la crisis, debe en primer lugar observar y buscar la seguridad (evitar convertirse en una nueva víctima e impedir que aumenten los daños de los afectados).
- Controlar objetos contundentes.
- Separar a las personas de las ventanas.
- Si existe tensión por discusiones o enfrentamientos, intentar infundir calma y serenidad (representar un elemento de autoridad no hostil).
- Evitar ser demasiado blando o cruel.
- Mostrar comprensión (empatía).
- Modelar la conducta tranquilizante (la persona alterada mide sus sentimientos por la forma en que reaccionan los otros).
- Estimular que se hable (a pesar del llanto, gritos, etc.).
- Usar la distracción (para romper la focalización).
- En ocasiones es necesario hacerse escuchar alzando la voz, dar un golpe seco en un objeto, etc. (golpear una chapa por ejemplo).

"Intervencion en crisis" por el personal especializado

Basándonos en el modelo de Karl Slaikeu "Intervención en crisis", exponemos las líneas a seguir en la intervención psicológica:
- Inmediatez: en cuanto aparezcan los síntomas.
- Proximidad : lo más cerca que sea posible al lugar del suceso.
- Expectativa: ayudar al afectado para que comprenda que vive una reacción normal a un suceso irregular.
- Simplicidad: métodos terapéuticos breves y sencillos.
El cuadro psicopatológico más común, vivido como reacción a una situación de catástrofe, es el estrés postraumático (trastorno por. F43.1-DSM IV), siendo los síntomas más característicos: la rexperimentación del acontecimiento traumático, una reducción de la capacidad de respuesta frente al mundo exterior o una reducción de la implicación en el, unido a una gran variedad de síntomas vegetativos, disfóricos y cognitivos. Aparentemente, el trastorno es más grave y más duradero cuando el factor estresante es de origen humano.
Como sintomatología asociada es fácil encontrar síntomas de ansiedad y depresión, incluso algunos casos son diagnosticados como trastorno depresivo o ansioso. Hay una irritabilidad aumentada que puede asociarse a explosiones esporádicas o impredecibles de conducta agresiva bajo la presión de provocaciones mínimas o incluso sin ellas,
La incapacitación puede ser ligera o afectar prácticamente a todos los aspectos de su vida. La evitación fóbica de las situaciones o actividades que recuerdan o simbolizan el traumatismo original, dando lugar a una incapacitación laboral o recreativa. Además la anestesia emocional puede interferir en la vida familiar o de pareja.

Tratamiento del estrés postraumático

- Sentido de inmediatez, relacionado con la crisis circunstancial, suministrar intervenciones para tratar lo que ahora pasó y a su vez diagnosticar las necesidades que requerirán atención más adelante.
- Las diferentes categorías de las crisis circunstanciales agudizan uno o más aspectos críticos: muertes, mutilaciones, heridas, pérdidas materiales, etc.).
- Por lo tanto es necesario que en cada una de las crisis circunstanciales atendamos a los cuatro niveles de sistema: individuo, familia, comunidad y sociedad.
- Adaptación inmediata a las circunstancias de la crisis. Instrucción a grupos de salvamento, sanitarios, coterapeutas, etc.

Poner atención a lo que las víctimas quieren, dicen y necesitan, además de atender a lo que podrían necesitar o querer. Procurarse la aceptación de las víctimas como predictor de éxito en la intervención,

Principios clínicos:
a) Duración:
A corto plazo, siendo una terapia limitada en el tiempo. Es importante reintegrar cuanto antes al sujeto a su nivel de actividad normal (dar expectativas de volver a incorporarse a su Unidad). Lo ideal es un máximo de seis semanas. la ventaja de este corto espacio de tiempo es que permitimos al paciente crecer a través de una crisis, al asistirlo y ayudarlo para que domine la situación y se encamine hacia la reorganización de una situación desorganizada.
b) Objetivos:
Conseguir que el individuo recobre su nivel de actuación anterior a la crisis. Sería el conseguir que la persona recupera la capacidad para afrontar la situación. En general se piensa que nunca se volverá al mismo nivel anterior de funcionamiento, sino que al intentar resolver la crisis con buen resultado, la persona aprende nuevas formas de enfrentamiento, concluye conceptuando la vida de un modo distinto a como lo hacía antes de la crisis.
c) Evaluación:
La labor del clínico es determinar qué variables ambientales precipitaron la crisis, cuáles mantienen en la persona la desorganización, y las que puede movilizar para facilitar el cambio constructivo.
d) Ayudante activo de la conducta:
El terapeuta se convierte en participante activo para tener acceso a las dificultades, las necesidades inmediatas y movilizar los recursos de ayuda.

Pautas de apoyo ante cuadros psicopatologicos leves
Síntomatología de ansiedad:

  • - Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos.
  • - Aprensión.
  • - Tensión muscular.
  • - Hiperactividad vegetativa (mareos, sudoración, taquicardia, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca, etc).
  • - Opresión o malestar torácico.
  • - Sensación de ahogo o falta de aliento.
  • - Nauseas.
  • - Escalofríos.
  • - Miedo a perder el control.


¿Cómo actuar ante los síntomas de ansiedad?:


  • - De forma colaboradora identifíquense los factores determinantes del problema (preguntas concretas, preguntar a otras personas, reconstrucción imaginaria del incidente, etc).
  • - Valoración psicológica del sujeto y la situación (quien participa, donde, cuando, qué le provoca estrés, cuando le ocurrió por última vez, etc.).
  • - Permitir al sujeto que cuente su historia, ayudándole a traducir los síntomas en términos de conducta.
  • - Ayudarle a diferenciar entre los factores modificables e inmodificables de la situación estresante.
  • - Haga que el sujeto participe en el autocontrol de los aspectos comunes de la situación estresante.
  • - Quien ayude a la persona ansiosa ha de procurar en todo momento guardar la calma.
  • - Evitar las actitudes de culpabilidad.
  • - No podemos cambiar un segundo del pasado por lo cual no sirve de nada inculpar a alguien por lo que ha hecho.
  • - Instarle a actuar por su cuenta y aceptar el riesgo.
  • - Prodigar elogios en cuanto haga algo bien.
  • - Si hemos de decirle algo que le avergüence se lo diremos sin público.
  • - No actuar gritándole ni atosigarle.
  • - Procurar no reforzar conductas de evitación de situaciones estresantes.
  • - Debemos mostrarnos razonadores, coherentes y consecuentes.
  • - Hacer sentir al sujeto que es escuchado, aceptado y apoyado.
Síntomas depresivos:


  • - Disminución de la atención y concentración.
  • - Pérdida de la confianza en sí mismo.
  • - Ideas de culpa de ser inútil.
  • - Perspectiva sombría del futuro.
  • - Trastornos del sueño.
  • - Trastornos de la alimentación.
  • - Ideas de autolesión o autoagresivas.
  • - Pérdida de interés por actividades que antes le eran placenteras.
  • - Inhibición psicomotora.
  • - Despertarse dos horas o más, antes de los normal.
  • - Pérdida de peso (5% o más en un mes).
¿Cómo comportarse con una persona deprimida?:
  • - En primer lugar recordar que tiene sentimiento de culpa por su enfermedad, por lo que hay que evitar expresiones como "¡debes poner de tu parte!".
  • - Conviene tener cuidado con darle consejos como "¡tómate unas vacaciones!" o que salga o se distraiga (puede ser negativo puesto que ha perdido la capacidad para enfrentarse a este tipo de situaciones).
  • - Es positivo detectar en el deprimido que vuelve a tener motivación por hacer cosas como salir, iniciar actividades, etc (aunque no llegue a ejecutarlas, es válido solamente el cambio de actitud).
  • - No se le debe mimar en exceso, ni por el contrario, mostrar una actitud de reproche por su situación.
  • - Es clave que se le escuche, que se sienta querido y ayudado.
  • - Hay que intentar que realice actividades que no le resulten un gran esfuerzo y de las que puede obtener un una alegría por su consecución y así sirvan para reforzar su Yo.
  • - Si toma medicación comprobar que sigue la pauta del médico.
  • - Es aconsejable evitar que tome decisiones importantes.
  • - Hay que recordarle en todo momento que es una situación pasajera y curable, que afecta a mucha gente.
  • - Consultar al psicólogo / psiquiatra.

CONCLUSIONES

- En resumen la idea aquí planteada es la posibilidad de trasladar el modelo de intervención Militar, a otros ámbitos de actuación, debido a la propia idiosincrasia de las catástrofes, las cuales tienen grandes rasgos en común. Por tanto el trabajo de los Psicólogos Militares desarrollado en misiones de paz, puede ser utilizado por otros colectivos, matizando las características propias de la situación de crisis concreta.
- En España se producen numerosas situaciones clasificadas como "catástrofes", ante lo cual se vienen desarrollando planes conjuntos de intervención coordinados por Protección Civil (Ministerio del Interior), Cruz Roja, autoridades civiles a nivel local o estatal, etc. Uno de los elementos clave al servicio de la sociedad Española son las Fuerzas Armadas, las cuales acuden como equipos de intervención a este tipo de situaciones (incendios, inundaciones, etc).
- Un modo de crear un sistema de actuación de urgencia para situaciones de crisis, podría ser la formación de "equipos virtuales de intervención", procedentes de diversos colectivos: Cruz Roja, Protección Civil, Sanidad, Militares, etc. Estos equipos deberían ser formados y especializados en este tipo de intervenciones, ganando en eficacia y tiempo, a la vez que economizando en riesgos.

Bibliografia