domingo, 24 de noviembre de 2013

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN EL PROCESO DE DUELO




El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.).
Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia. En la actualidad se encuentra en discusión el tema de si otras especies también tienen sentimientos de duelo como los seres humanos y, en algunas de ellas, se han observado comportamientos peculiares ante la muerte de sus congéneres.

Para poder resolver adecuadamente el proceso del duelo, de la muerte de un ser querido, es necesario e indispensable pasar por las siguientes fases de elaboración.


El duelo es el proceso natural que se sigue después de una perdida significativa, bien sea una persona, una relación, un objeto, una situación, La perdida es precisamente el desprendimiento de una persona, una relación, un objeto, o una situación.Duelo y perdida están directamente relacionados.


El duelo es un proceso que variara de acuerdo a la relevancia de la perdida, y por lo mismo será mas o menos largo y mas o menos doloroso según sea la capacidad de adaptación a la nueva situación.
Se sabe que se ha superado la perdida y completado el duelo cuando se es capaz de recordar aquello que se perdió sin sentir dolor y no causa ya sensación de vacío.

Como se menciono, la muerte es una de las formas mas conocidas de pérdida, y el luto el inicio del proceso de duelo. Pero otra perdida muy frecuente es el divorcio, que también debe seguir un proceso de duelo. El empleo es una mas de las perdidas frecuentes, y que si, también requiere un proceso de duelo. No solo los adultos pasan por perdidas y duelo. Los niños, por ejemplo, experimentan perdidas significantes como cuando muere alguna de sus mascotas, hay una mudanza, los padres se divorcian, incluso el pasar de un grado a otro, por citar solo algunas.



ETAPAS Y FASES DEL DUELO

El duelo puede pasar por varias etapas, según sea la pérdida, aunque hay generalidades que se pueden aplicar para casi cualquier pérdida. En el duelo se recomienda:

  • No guardarse los sentimientos. Es decir, no tragarse el dolor, el llanto, el miedo, o lo que sea que se este sintiendo.
  • No recurrir al falso consuelo de las drogas, el alcohol, o la autoprescripción. Al contrario, solo lo pueden empeorar todo.
  • No es recomendable tomar decisiones importantes. Es mejor dejarlas para después, cuando el dolor esté cediendo.
  • Hay que mirar a futuro. La perdida actual no significa que la vida haya terminado.
  • No hay que rechazar el apoyo de los demás. Por ejemplo, si la perdida fue del empleo y la situación económica lo requiere no hay que negarse a recibir ayuda de los demás.
  • Paciencia. Para si mismo. Para los demás. Y más cuando hay personas que no entienden el proceso de duelo y pueden hacer recomendaciones que no sean las mejores.
  • Descansar. Si hay la oportunidad, divertirse.
  • Hay que ayudar a superar la perdida y terminar el duelo. No hay que dejarse caer y permanecer encadenado al pasado.
Cuando el duelo se prolonga mas de lo recomendable, según sea la situación, hay que tener cuidado. Puede ser el inicio de la depresión.

Asimismo cuando la perdida es más significativa, debe seguirse el siguiente protocolo.


1) ACEPTAR LA MUERTE DEL SER QUERIDO


Después de conocer la muerte de alguien importante en nuestras vidas, puede aparecer un sentimiento de incredulidad, algo dentro de nosotros que nos dice que es imposible que eso haya ocurrido, pero resulta tan fuerte que incluso aunque lo estemos viendo lo seguiremos negando.



Esto es un proceso que utiliza el cerebro para no sufrir. Cuando él estima que el dolor puede tener una intensidad superior a lo que se puede soportar, puede reaccionar de este modo. Otras formas de evitar ese dolor es provocando desvanecimientos en la persona, por eso, muchas veces, vemos como familiares y amigos se desmayan ante tanto dolor, porque no pueden soportarlos, es tal la amargura, el abatimiento, el dolor que su cuerpo reacciona de este modo.



A pesar de todo el dolor que estemos experimentando, debemos tratar de aceptar que esa persona ya no está entre nosotros, porque es la única manera de poder continuar nuestra vida, además de ser la realidad por muy cruda que nos resulte y no podemos cambiarla.



2) ASUMIR EL DESGASTE Y LAS EMOCIONES QUE ESA MUERTE GENERA.



La teoría, como casi siempre, puede resultar fácil pero la práctica no lo es tanto. En este momento de pérdida, se suele dejar de comer, de preocuparse por uno mismo y hay un abandono notorio de la persona que está sufriendo. Lo ideal es que nos hagamos una idea de las dimensiones que la tragedia nos está provocando, de este modo podremos tratar de controlarlas. Debemos asimilar el dolor y, para ello, lo mejor es expresarlo del mejor modo que podamos, hablando, llorando…porque si no terminará por consumirnos poco a poco.




3) ADAPTARSE A LA AUSENCIA DEL SER QUERIDO, APRENDER A VIVIR SIN ÉL.



Tras un acontecimiento de esta índole, debemos darnos cuenta que le vida sigue, que no se para en ese fatídico día, por ello, debemos continuar nuestra rutina diaria de este modo sobrellevaremos el dolor. No podemos quedarnos estancados, debemos ser fuertes y, así aprenderemos a vivir con esta ausencia.




4) INTERIORIZAR LA MUERTE COMO ALGO MÁS QUE FORMA PARTE DE NUESTRAS VIDAS Y, DE ESTE MODO, PODER REHACER NUESTRA VIDA.


Una vez asimilada la muerte y el hecho de que no volveremos a ver a esa persona, comenzaremos a vivir nuestra vida lo mejor posible, para ello, es recomendable estar activo, salir a la calle, distraernos, ocupar todo el tiempo posible del día.

Las actividades que realicemos cuanto más involucrados estemos mejores resultados nos darán.

La mayoría de las personas no necesita ayuda para elaborar su duelo. El problema viene cuando alguien no resuelve adecuadamente alguna de estas tareas y siente que no consigue seguir con su vida sin que la pérdida interfiera en ésta de manera significativa. Al principio del proceso de duelo es normal que ocurra esto, pero mantenido en el tiempo puede desembocar en un duelo patológico, complicado o no resuelto, que podría definirse como “la intensificación del duelo al nivel en que la persona está desbordada, recurre a conductas desadaptativas, o permanece inacabable mente en este estado sin avanzar en el proceso del duelo hacia su resolución” (Horowitz, 1980).

AYUDA EN EL PROCESO DE DUELO



Ayudar a alguien que vive un proceso de duelo, no solo en el luto, puede ser difícil, pero no es imposible. Al contrario, es cuando más apoyo puede necesitar una persona.

Dependiendo de la perdida que se haya vivido, dependerá de lo recomendable para ayudar a la persona. Sin embargo, al igual que en el duelo, hay algunas recomendaciones generales que se pueden hacer:

  • No hace falta hablar. Puede ser mucho más recomendable tener disposición a escuchar. Las frases hechas puede que no sirvan de nada.
  • A una persona que está pasando por un proceso de duelo no hace falta animarlos o tranquilizarlos. Nuevamente, lo recomendable es más bien tener la disposición a escuchar.
  • Como parte de la disposición a escuchar es necesario dejar que quien está en duelo se desahogue. Esto implica respetar su llanto, dejar que hable, e incluso tener paciencia si se enoja y expresa su ira o su tristeza.
  • El contacto es importante. No basta una sola visita y ya. Una llamada por teléfono, un correo electrónico, puede ayudar a encontrar consuelo y que quien vive duelo lo supere.
  • En casos más drásticos es posible que el duelo no se pueda superar por los propios recursos ni aun con el apoyo de la familia. En esos casos es recomendable buscar ayuda profesional.
PRIMER PASO: CONTACTO


La relación que se establezca con el doliente será la clave para el desarrollo del proceso terapéutico posterior. Se debe fomentar una relación de confi y de respeto, sobre todo del tempo de la persona, ya que en el duelo complicado observaremos niveles de funcionamiento muy variados en los 2 primeros años después de la pérdida.


SEGUNDO PASO: EVALUACIÓN

  • Se descartarán enfermedades médicas y trastornos de personalidad. 
  • Se concretará si el proceso de duelo es normal o patológico. 
  • Se realizará el diagnóstico diferencial.

TERCER PASO: RELATO SOBRE LO QUE PASÓ


Es necesario iniciar el proceso de conceptuar la pérdida, empezar a hablar de la misma.

1) Se realizará un relato sobre la pérdida, de una forma libre, sin condis específicas.
2) Se realizará la descripción de los hechos objetivos (qué pasó), las menos asociadas (qué sentí), las cogniciones que aparecieron (qué pensé) y la conducta (qué hice).

Este relato ayudará a aceptar la realidad de la pérdida.


CUARTO PASO: EXPRESIÓN EMOCIONAL


Es imprescindible poder expresar el conjunto de emociones que se desarrollan tras la pérdida.

1) Identificar las emociones:


Carta a las emociones: en la que podamos describir qué es lo que sentimos paso a paso, desde la tristeza a la rabia, la frustración, la impotencia…


Registro diario de emociones: mostrando a la persona qué tipo de emociones pueden aparecer, haciendo que esta ponga ejemplos que haya vivido anteriormente y recogiéndolo en el diario. X ej. Hay que tratar las formas en que se ha manifestado la culpa a lo largo de la vida del doliente y tener en cuenta que una de las formas en que esta se desarrolla en el duelo es a través del aislamiento social (“no salgo porque sería traicionar al familiar muerto”), donde la culpa está en no poder controlar el querer salir o hacer cosas. Una vez definidas las emociones que aparecen: aplicar técnicas de expresión emocional (cartas, narraciones, libros de recuerdos, poesías…).


EMDR: si la pérdida es reciente, se puede trabajar con estimulación táctil el momento de la noticia, el velatorio, el entierro, las imágenes más perturbadoras y las creencias negativas que las acompañan. Si el duelo es de hace tiempo, se usa el protocolo habitual de la técnica, con las escenas más significativas y los momentos felices de la relación para instalar.


QUINTO PASO: RE-SITUAR LO QUE PASÓ


Hay 2 técnicas eficaces para redituar a la persona muerta o cualquier otro tipo de pérdida:

1) Técnica de la silla vacía.


2) Técnica de decir hola de nuevo.
Se trata de ver la pérdida desde distintos puntos de vista: el nuestro propio, el de la persona que hemos perdido y cualquier otro que pueda facilitar el proceso.

3) Técnica de las esculturas familiares: si trabajamos con una familia completa. Cada miembro puede encontrar su posición en el nuevo sistema que se establece tras la pérdida de uno de sus miembros.


SEXTO PASO: REORGANIZACIÓN Y ACEPTACIÓN


Los dolientes deberán concederse los permisos adecuados para trazar una nueva vida, ya que se sienten muy culpables de que la existencia siga adelante sin la persona querida.

1) Técnica de los permisos.
2) Trazar un mapa de la nueva vida: qué deseo para mi futuro, qué podría hacer…
No se trata de olvidar, sino de cubrir un vacío para vivir.SÉPTIMO PASO: FINALIZACIÓN

Se finaliza la terapia cuando el doliente es capaz de pensar en el muerto sin dolor y ha elaborado todas las tareas del duelo. El duelo nunca acaba, sólo que a medida que pasa el tiempo, irrumpe con menos frecuencia.

El proceso terapéutico acaba cuando el doliente es capaz de seguir con su vida de una forma adaptativa, teniendo en cuenta que cada día puede acordarse del muerto, sin que ello signifique un problema.

Se valorarán la prevalencia, la intensidad y la frecuencia de la sintomatología detectada a través de la evaluación.


OCTAVO PASO: SEGUIMIENTO Y PREVENCIÓN DE RECAÍDAS


El seguimiento del caso debe realizarse a lo largo de 2 años. Durante este tiempo la evolución del doliente será variable.

Hay que prevenir sobre el hecho de que esta evolución variable no significa que una recaída sea irremediable.

APOYO A LAS FAMILIAS Y ALLEGADOS


Desde el punto de vista de la salud mental, es fundamental brindar apoyo, consideración y respeto a los fallecidos y a los dolientes. Para ellos es prioritaria la prontitud y la certeza de la información sobre la suerte que han corrido sus seres queridos desaparecidos, por lo cual es muy importante brindarles información honesta y precisa para que sepan por ejemplo que pueden esperar del proceso, los métodos que se utilizan, los plazos fijados para la recuperación y la identificación. Se debe evitar así mismo, la información apresurada sobre hallazgos que pueda conducir a errores.
Algunas otras medidas son:
Establecer un área local que facilite la reunión familiar como ayuda a los parientes.


Los familiares de las víctimas deben ser los primeros en recibir la información del hallazgo e identificación de sus seres queridos, pero debe evitarse que los niños participen en la identificación visual de los cadáveres.



A los familiares se les debe permitir suministrar toda información que se tenga sobre el pariente desaparecido.Debe respetarse la necesidad de los familiares de ver los cuerpos de sus seres queridos, como un componente del proceso de duelo.



La identificación y la entrega a los familiares cercanos debe hacerse lo más pronto como sea posible.
Es indispensable igualmente, tener siempre presente y garantizar el respeto las creencias y hábitos culturales y religiosos.
Debe procurarse el consejo y la asistencia de los líderes religiosos y comunitarios para mejorar la comprensión y la aceptación de la recuperación, el manejo y la identificación de los cadáveres.



Los cadáveres deben manipularse y disponerse con respeto y siempre preservando la dignidad del ser humano que fue. Se debe garantizar el manejo cuidadoso y ético, incluso en la disposición final de los cadáveres, además del respeto por la sensibilidad religiosa y cultural.



Se deben procurar servicios de apoyo psicosocial adaptados a las necesidades, la cultura, y el contexto, considerando los usos locales:
Canalizar el apoyo psicosocial de emergencia principalmente por medio de organizaciones comunales locales, ONG, cuerpos de socorro como la Cruz Roja y grupos religiosos.



Los menores que no estén acompañados y otros grupos vulnerables deben recibir atención prioritaria.
Es posible que se necesite apoyo material para completar los rituales funerarios, por ejemplo, la consecución de mortajas, ataúdes, etc.
Establecer servicios de apoyo para la tramitación de las formalidades legales y administrativas, por ejemplo, la obtención de certificados de defunción, permisos de enterramiento, etc.

Muerte y desolación en Filipinas


Haiyan, el tifón más potente del año, ha dejado un reguero de desolación a su paso por la región central de Filipinas, donde las autoridades locales estimaron hoy que han muerto más de 10.000 personas.

El tifón, bautizado con el nombre de Yolanda por las autoridades filipinas, ha destruido entre el 70 y el 80 % de la población de Tacloban, capital de la provincia de Leyte, con una población de 220.000 personas, indicó a los medios el jefe de la Policía regional, Elmer Soria.

"Según las estimaciones de la gobernación provincial, habrá unas 10.000 víctimas mortales" solo en la isla de Leyte, declaró Soria.

"La devastación aquí es absoluta", dijo el ministro de Interior, Manuel Roxas, tras arribar a Tacloban, la población más castigada por el fenómeno meteorológico, a unos 580 kilómetros al suroeste de Manila.

Además de las muertes provocadas por la caída de objetos a raíz del fuerte viento, con rachas superiores a los 300 kilómetros por hora, una repentina subida de la marea y el fuerte oleaje, similar a un tsunami, parece haber sido la causante de la mayoría de decesos.

"El agua era tan alta como un cocotero (...) mientras éramos arrastrados por el agua, vi entre los escombros a mucha gente levantando sus manos y gritando por ayuda", señaló al diario "Inquirer" uno de los supervivientes de la tragedia.

Una espesa capa de barro, coches arrastrados por el agua, árboles derribados y escombros de casas y edificios destruidos son una constante en las imágenes que la televisión filipina proporciona sobre la situación de la ciudad, en las que se pueden apreciar cientos de cadáveres tendidos en las calles.

"No hay electricidad, no hay agua potable, ni comida, nada. La gente está desesperada", declaró el ministro filipino de Defensa, Voltaire Gazmin, tras comentar que el presidente del país, Benigno Aquino, se quedó "sin palabras" al conocer el alcance de la tragedia.

Los medios locales informan de "saqueos" generalizados en toda la ciudad, previo a la llegada de la asistencia humanitaria y los militares a la zona.

"La situación en Tacloban es caótica ahora (...) Ya está todo saqueado, incluso la gente ha destrozado los cajeros bancarios para sacar el dinero", declaró Roger Mercado, gobernador de la provincia del Sur de Leyte, al canal "Manila Televisión".

En la isla de Samar, colindante con Leyte y por donde entró el pasado viernes el tifón, un miembro del consejo para gestión de desastres local dijo en la emisora de radio "DZBB" que al menos hay 300 cadáveres y unos 2.000 desaparecidos en esta región.

La Cruz Roja filipina estimó ayer que el número de fallecidos rondaría los 1.200, mientras la últimas cifras del informe del Consejo para la Gestión y Reducción de Desastres filipino habla de 151 muertos.

Reynaldo Balido, portavoz del organismo gubernamental, indicó que se espera que las cifras de víctimas aumenten en las próximas horas cuando comiencen a llegar los informes de las zonas devastadas.

Unos 4,5 millones de personas de 36 provincias de Filipinas se han visto afectadas por Haiyan, de las que unas 330.000 se encuentran en los centros de evacuados, señala la agencia filipina.

El ministro de Interior admitió las dificultades que están teniendo las autoridades para contabilizar los cadáveres y los daños producidos después de que numerosas líneas de comunicación hayan terminado destrozadas. Unos trabajos de reparación que tomarán al menos un par de días.

Antes de la llegada de este último tifón a Filipinas, el vigesimocuarto del año, los meteorólogos habían advertido que podría tener un efecto devastador mayor que el tifón Bopha, que en 2012 dejó cerca de un millar de muertos.

Tras arrasar el centro y sur de Filipinas, Haiyan se encuentra en el Mar del Sur de China en dirección a Vietnam, donde está previsto llegue mañana, mientras que las autoridades locales ya han iniciado la evacuación de unas 600.000 personas.

REFERENCIAS 

http://www.rpp.com.pe/filipinas-tifon-haiyan-noticia_646501.html
http://es.scribd.com/doc/49827845/Intervencion-en-crisis-en-el-manejo-del-duelo
http://sid.usal.es/idocs/F8/FDO20846/nerea.pdf
http://www.psicociencias.com/revista/boletines/Duelo%20en%20situaciones%20especiales.pdf
http://whttp://www.icrc.org/spa/assets/files/other/icrc-003-0880.pdfww.terapia-psicologica.com.mx/duelo_y_perdida.php

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