sábado, 28 de septiembre de 2013

Antecedentes Históricos de la Psicología en Emergencia y desastres



Si bien es cierto que los primeros estudios son realizados por los médicos psiquiatras interesados por analizar como situaciones estresantes producto de conflictos bélicos y posteriormente de desastres, afectaban a los sobrevivientes, estas primigenias investigaciones se caracterizaban por ser eminentemente descriptivas y permitieron en primer lugar descubrir como las personas reaccionaban durante y después de los desastres y como se diferenciaban estas reacciones en función de la edad y el sexo y por último como se veían afectados también los equipos de primera por el especial trabajo que realizaban al interactuar con el sufrimiento humano y la manipulación de cadáveres con alto grado de destrucción. Así mismo esta línea de trabajo propuso y desarrollo modelos explicativos del estrés desde la perspectiva de las emergencias y desastres .

Con orientación eminentemente clínica por sus orígenes a estos trabajos se les debe el concepto actual de Estrés Trauma , la comprensión de su sintomatología, los efectos que causa en la bioquímica cerebral, en el organismo y en la conducta de las víctimas, así como la aplicación de los modelos de intervención en crisis, los Primeros Auxilios Psicológicos , la terapia multimodal de crisis,etc.

Actualmente se sigue trabajando en esta área, describiéndose la conducta de las personas en accidentes industriales y radiactivos, así como accidentes de aviación y otros fenómenos naturales.También esta la corriente sociológica aparecida en Estados Unidos y cuyo principal aporte estriba en reconocer que las respuestas de las personas en situaciones de desastres no son desorganizadas, ni presentan profundos trastornos del comportamiento sino por el contrario, continúan siendo seres sociales aun en las condiciones más difíciles para su supervivencia, en suma nos a permitido entender que las personas que pasan por situaciones de desastres son personas normales reaccionando de una manera esperada ante una situación inesperada.


Así mismo se encargó de desmistificar la falsa creencia de que el pánico es la conducta típica de las poblaciones, esta corriente nos habla también de la importancia de los niveles de organización social preexistentes y el grado de preparación previa para poder predecir la duración de la respuesta de la comunidad ante el desastre.
Bajo este mismo enfoque se han desarrollado estudios conducentes a explicar como la gente reacciona ante las alarmas y avisos de situaciones de emergencias, como se presenta el rumor y como manejar la información con la finalidad de neutralizarlo, orientar y tranquilizar a la población.
Esta corriente nos a permitido entender que las víctimas de una situación de emergencias o desastres no son solamente los que sufren alguna lesión física o la perdida de algún bien sino por el contrario que el concepto de víctima es mas amplio y llega a extenderse a toda la comunidad.



Antecedentes Históricos
La psicología en emergencias y desastres se sustenta en un amplio bagaje de investigaciones y constructos teóricos que datan desde principios del siglo XX y que han ido evolucionando desde los estudios eminentemente descriptivos e individuales hasta trabajos de corte sociológico y estadísticamente significativos hasta la propuesta de técnicas específicas de intervención, a continuación presentaremos una muy breve  síntesis de algunos trabajos realizados con el único propósito de que el lector se de una idea de los diversos aportes realizados en esta nueva especialidad:
Los inicios, enfoques descriptivos, clínicos-psiquiátricos

El interés por el estudio del comportamiento humano en situaciones de emergencias y desastres podemos decir que se remonta a principios de siglo con el trabaejo de Eduard Stierlin (1909) de Zurique el cual investigo a 21 sobrevivientes de un accidente en una mina en 1906 y a 135 personas dos meses después del terremoto de Messina Italia en 1908.
Sin embargo el estudio que se considera pionero es del Médico psiquiatra E. Lindermann (1944) EU el cual trabajo con los sobrevivientes y sus familias de las víctimas del incendio del Club Nocturno Coconut Grove en Boston.
Su informe clínico sobre los síntomas psicológicos de los sobrevivientes se convirtió en la piedra angular para las teorizaciones subsecuentes sobre el proceso del duelo.

Fue precisamente que partiendo de estos principios que Gerald Caplan integrante también del Massachusetts General Hospital y del Harvard School of Public Health, que formulo el significado de la crisis en la vida.
Las investigaciones descriptivas van descubriendo posteriormente que las reacciones de las víctimas no son iguales durante el impacto del evento y posterior a este en este sentido Friedman y Linn (1957) EU, trabajando con los sobrevivientes del barco "Andrea Dorian" describe que al tratar con víctimas de sucesos traumáticos se debe de tener en cuenta sus diferentes respuesta a las fases de "Choque inicial" y la "Recuperación" en una situación de desastre.
Lifton Robert (1967) EU, empieza a describir la conducta que se presenta en las fases o periodos posteriores al impacto del desastre iniciando su inquietud con el estudio de los problemas psicológicos a largo plazo que se presentaron después del bombardeo atómico en Hiroshima.

La Asociación de Psiquiatría Americana (1970) publica un manual de "Primeros Auxilios Psicológicos en casos de Catástrofes" el cual es traducido y adaptado en el Perú por el Medico Psiquiatra Baltazar Caravedo, Asesor en Salud Mental de la Dirección General de Servicios Integrados de Salud del Ministerio de Salud del Perú; en el cual se describen diversos tipos de reacciones clásicas a los desastres así mismo se exponen los principios básicos que se deben de tener en cuenta para la ayuda a las personas "perturbadas emocionalmente".

El enfoque sociológico y psicosocialEntre 1950 a 1954 el Consejo de investigación de la opinión publica realizo una investigación orientada al estudio del comportamiento humano en situaciones de desastre, entre los resultados obtenidos contra todo tipo de creencia se describe que el pánico no es la conducta típica esperada, ante esta situación el gobierno de los EU por intermedio de la Academia Nacional de Ciencias entre 1953 a 1963 realiza también un estudio similar llegando a iguales resultados.
Este enfoque no puede dejar de estar presente el nombre del Prof.Henry Quarantelli director del Disaster Research Center establecido en 1963 en la Universidad Estatal de Ohio USA.; dicho centro a realizado a lo largo de 41 años descubrimientos que proceden de más de 500 estudios de campo. Sus trabajos son fructíferos destacando una obra clásica publicada en 1959 "The Nature and Conditions of Panic"; desde esa fecha asta la actualidad no hay trabajo por el presentado en el cual no se exponga que el pánico como conducta típica de la población es una creencia generalizada, al igual que la conducta antisocial, la dependencia.

Erikson (1976) EU en su investigación realizada en la inundación de Búfalo Creek llamo "SEGUNDO DESASTRE" a las consecuencias de tipo emocional que se derivan de la desorganización social y física de una comunidad por la acción de un desastre natural.
Las investigaciones en el campo sociológico se han extendido al estudio de los grupos sobrevivientes en las primeras horas del impacto de un desastre, influidas por los trabajos del Dr. Quaranteli uno de estos estudios es la Investigación realizada en el vecindario de Analco, Guadalajara, México, en el cual se produjo una explosión de gas el 22 de Abril de 1992.

Se corroboro los hallazgos de la investigación de Norris Johnson (1987) y Baker (1960) sobre el comportamiento de la gente en situaciones extremas.....las víctimas bajo las condiciones tan difíciles como las de ser enterradas vivas, a veces en peligro inminente de muerte, continúan siendo seres sociales y los sobrevivientes se organizan en función de las redes sociales preexistentes.




http://www.emagister.com/evolucion-historica-psicologia-emergencias-desastres-cursos-660618.htm
http://www.scielo.cl/pdf/rmc/v138n2/art01.pdfL
http://www.monografias.com/trabajos10/emde/emde.shtml#ante

LA VIDA ES BELLA

Nos muestra las atrocidades que el holocausto trajo consigo, y nos relata la historia de una Familia, comandada por Guido, que para su desventura tiene ascendencia Judia, lo cual lo convertía a el y a su familia en una situación poco favorable frente al putrido pensamiento nazi, Guido nos muestra la fortaleza de un padre, para enfrentarse a la terrible condena de ser llevado el y su familia a las cámaras de Gas, pero tambien nos enseña ese impetu que tiene de no querer ver sufrir a su hijo, si que se de cuenta de la triste realidad que los espera, ideando le cuentos para que considere que el futuro será diferente, mucho tiempo pasó para que esa realidad cambie, si no es por un buen amigo suyo, medico, que comandaba las filas nazis quien le ayudo a no ser sacrificados con el pretexto que ese pensamiento exigía  aunque la historia no tiene un final emotiva mente Feliz por la muerte de guido, nos enseña no solo una, si no millones de historias entrelazadas de personas que sufrieron en el azote de esa insensata guerra.

sábado, 21 de septiembre de 2013

La Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN)


"Los desastres tienen efectos negativos en la salud, que varían de acuerdo al tipo de evento, al lugar del impacto y sus características socioeconómicas, al nivel de exposición de la población y su preparación ante las diferentes amenazas, a la calidad de la infraestructura y a la capacidad de respuesta instalada, entre otros factores. Solo mediante el conocimiento preciso de los daños y efectos se puede determinar dónde se necesita ayuda. La evaluación de daños y análisis de necesidades permite identificar el impacto del desastre, los factores de riesgo para la salud y las necesidades en áreas técnicas como agua y saneamiento, vigilancia epidemiológica, servicios de salud, albergues, entre otras."
La Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) es una herramienta utilizada para
conocer el grado de afectación que la población ha sufrido ocasionado por un evento adverso en un
lugar y tiempo determinado.

Como lo dice su nombre; se utiliza para evaluar los daños y analizar-priorizar necesidades, por medio
de la identificación y registro cuali-cuantitativo de la extensión, gravedad y localización de los efectos
de un evento adverso; así como la identificación de recursos locales y requeridos, permitiendo así,
brindar ayuda humanitaria de forma eficiente y adecuada al lugar en específico.

La evaluación de daños debe ser organizada desarrollando un método sistemático que permita
proceder rápidamente, con el fin de establecer una información adecuada para la toma de decisiones,
sobre medidas de asistencia y diseño de técnicas efectivas para la reducción de los efectos,
presentes y futuros, del evento.

Criterios para decidir su Aplicación:

Este instrumento de medición cuali-cuantitativo de la extensión, gravedad y localización de los efectos de un evento adverso; se aplica únicamente cuando un porcentaje del 50% ó mayor de la
población ha sido afectado, y cuando ésta no cuenta con los propios medios para responder a las afectaciones ocasionadas. Su aplicación es necesaria para saber la extensión de un
desastre y tomar decisiones, por lo tanto es un paso ineludible de la llamada Respuesta a Contingencias.

Es preferible que se trate de una “auto-evaluación” por parte de la brigada local de EDAN; cuando ésta no existe, la evaluación podrá también ser realizada por brigadistas de la microrregión ó de otras zonas, pero siempre acompañados con personas del lugar a ser evaluado.
Tipos de Evaluación:

- EDAN General Preliminar: Se aplica antes de las primeras 8 horas de la ocurrencia del evento. Es la
evaluación que nos dará una primera apreciación del desastre, teniendo como referencia la información previadel lugar en que ha ocurrido la emergencia. Se espera obtener en el menor tiempo posible la información esencial para tomar decisiones de corto plazo sobre la afectación de la salud, líneas vitales, infraestructura productiva, viviendas y edificios públicos. Cuando se cuenta con una buena red de brigadas
de auto-evaluación, nodos de procesamiento por municipio/microrregión y un sistema de
comunicación satelital operativo en momentos de desastre, esta EDAN será suficientemente
completa y no es necesario aplicarla en forma complementaria.

- EDAN General Complementaria: En situaciones en las que las primeras 24 horas no es
posible entrar a algunas comunidades, obtener información de calidad, ó bien, cuando el
evento que produce el desastre se sigue presentando en forma acumulativa (ej. Inundaciones  cuando las lluvias se siguen presentando), se aplica de nuevo el EDAN una vez pasadas las
primeras 72 horas, ó tantas veces como sea necesario si las condiciones causantes del
desastre presentan un cambio. Esta evaluación vuelve a darnos información, cada vez más
completa, sobre la afectación de la salud, líneas vitales, infraestructura productiva, viviendas
y edificios públicos. También permite detectar puntos críticos para las fases de rehabilitación
y reconstrucción.

- EDAN Específica: Luego de la EDAN General, es posible que se requieran evaluaciones
específicas para temas en los que los daños son especialmente graves, ó bien para los que
hay interés de algún fondo de respuesta ó de recuperación. Tal es el caso de evaluaciones en
el tema de agua y saneamiento, salud pública, vivienda, medios de vida/alimentación, etc. En
México, muchas de estas evaluaciones están fuertemente desarrolladas por dependencias
gubernamentales y responden a normas y reglas que en el momento del desastre debemos
retomar. El PNUD ha llevado a cabo sobretodo evaluaciones específicas en el tema de Agua
y Saneamiento (metodología ESFERA), Vivienda (metodología PNUD-UADY) y Medios de
Vida (metodología PMR-PNUD), y cuenta con los formatos y capacitaciones para aplicarlos.



Ejes de Evaluación de un EDAN General:
En la EDAN se evalúan 4 ejes:

- Prioridades Humanitarias:
• Salud Pública: Mortalidad y Morbilidad: presencia de enfermedades ocasionadas
directamente por el tipo de desastre ocurrido.
• Acceso a agua de calidad.
• Acceso a alimentos durante la emergencia.
• Situación de los albergues y/ó refugios
 - Infraestructura pública vital:
• Agua Potable.
• Drenaje ó equivalentes.
• Energía eléctrica.
• Telecomunicaciones y transporte.
 - Infraestructura productiva y Medios de Vida:
• Sector agropecuario (sector primario)
• Sector industrial y manufacturero (sector secundario)
• Sector bancario, turístico y del comercio (sector terciario)
- Vivienda y edificaciones públicas
Todos estos indicadores se deberán expresar en términos de cantidad y porcentaje. El formato 
permite que se especifique sexo y a veces grupos de edad de la población afectada, número de 
personas y familias por vivienda, número de personas y familias que requieran alojamiento temporal, 
deducidas de aquellas viviendas consideradas no habitables. 
Al combinar la afectación a viviendas con la pérdida parcial ó total en medios de vida, el formato 
EDAN nos arroja la cantidad de familias que requieren ayuda humanitaria urgente, que no siempre 
coincide con las que están en albergues (ya que muchas familias se trasladan a casas de parientes ó 
habitan sus viviendas aunque éstas se encuentren muy deterioradas).
Es importante que en coordinación con autoridades y comités locales se tomen en cuenta las 
necesidades y las propuestas diferenciadas de grupos vulnerables como Niños, Niñas, Mujeres y 
Personas Mayores de Edad, así como personas con capacidades diferentes. Para esto se podrán 
utilizar los recuadros en blanco donde se propone incluir observaciones, sugerencias, propuestas.

TECNICAS DE RECOLECCION DE
INFORMACION

PROCEDIMIENTOS:
1. Información Previa.

Deberá conocerse toda la información posible antes de llegar al lugar,
teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
- Población (estructura, distribución geográfica).
- Condiciones climáticas (temperatura, lluvias).
- Condiciones de Salud (endemias, epiemias, inmunizaciones,
nutrición).
- Antecedentes socio-políticos de la región.
- Idiosincrasia de la población (costumbres, tradiciones, aspiraciones).
- Recursos disponibles (organizaciones locales de socorro, seguridad,
salud,ONG´s).
- Infraestructura de servicios (agua, energía, combustibles, vías de
comunicación, telecomunicaciones).
- Historia sobre desastres ocurridos en la región.
- Nombres, direcciones y teléfonos de posibles contactos que puedan
facilitar la labor de evaluación.
El proceso de evaluación inicial por área o zona afectada, debe responder
a acciones planeadas que permitan reunir el mayor número de información
en el menor tiempo, posible apoyadas por las siguientes técnicas.

2. Recolección de información post-evento.

Se cuenta con las siguientes técnicas:
Vuelos de reconocimiento a baja altura.
Sin duda el método más ágil para un cubrimiento rápido de las
zonas afectadas. Permite determinar la extensión geográfica, el
grado relativo y las modalidades de daño, y algunas pautas en las
respuestas de los supervivientes. Sirve además, para ver vías
probables de acceso por tierra para suministro de auxilios. Es
frecuente encontrar la necesidad de confrontar algunas
observaciones con las del personal en tierra. Por ejemplo la-52-
evaluación de daños ocasionados por la creciente de un río de alta
pendiente, muestra desde un aeroplano un puente en buen
estado, sobre un río rodeado de gran destrucción por el arrastre
de las aguas. Este detalle obliga a verificar en tierra las condiciones
de las bases del puente y las de su capacidad portante.
Evaluación por tierra.
Mediante el desplazamiento de grupos de evaluación que cubran
zonas específicas no visibles desde el aire, o en horas de la noche.
Puede complementarse con entrevistas locales, limitadas pero
más exactas para identificar las zonas en donde deben
concentrarse los esfuerzos de evaluación y asistencia, dentro de
las cuales tendrán vital importancia las acciones de búsqueda y
rescate de heridos.
Encuestas por muestreo sobre el terreno.
Las entrevistas con testigos o personas directamente afectadas
pueden suministrar datos adicionales necesaria para el desarrollo
de las operaciones de asistencia. Este es el método más útil y
confiable para reunir información complementaria.
Existen también técnicas sofisticadas como aerofotografías, imágenes de
satélite y sistemas sensores remotos que en la actualidad se encuentran
disponibles en algunos países, pero cuyo acceso se encuentra limitado a
un reducido grupo de personas. Estas técnicas aportan información
importante sobre magnitud y extensión del daño, así como para los planes
de recuperación y el monitoreo de los cambios inducidos por el desastre
como las modificaciones en ratas de crecimiento y patrones de urbanización.

3. Formatos de Evaluación
Para enfatizar, uniformizar y facilitar la labor de registro de datos, planteamos
tres formatos para la tarea.
El llamado preliminar va dirigido a la primera apreciación del desastre y
por tanto se basará en una aproximación a lo ocurrido, teniendo siempre
como referencia la información previa. Con él se espera que el nivel local,
donde ha ocurrido una emergencia precise en el menor tiempo posible
(antes de las 8 primeras horas) la informacion esencial para tomar
decisiones de corto plazo.-53-
El denominado complementario, con mayor detalle pero sin sofisticados
estudios, permite identificar en las primeras 72 horas las necesidades
relacionadas con la atención inicial de la emergencia y detectar puntos
críticos para las fases de rehabilitación y reconstrucción.
El tercero denominado información familiar, constituye la base para la
recolección de datos por unidad de familia y facilita la elaboración posterior
del consolidado que aparecerá en el formato específico.
4. Guía de evaluación
Con el fin de facilitar el proceso de evaluación, existen listados de
verificación rápida, que permiten guiar y resaltar algunos aspectos
considerados críticos. Los casos donde se identifiquen puntos débiles,
carencias o hallazgos de importancia, se registrarán en los formularios
respectivos. Cuando se deba profundizar la evaluación, con el auxilio de
técnicos o especialistas en determinados campos, se registrará esta
necesidad en el formulario correspondiente


sábado, 14 de septiembre de 2013

Analisis de la pelicula


"QUE PARTES DEL CÓDIGO DE CONDUCTA PARA LA ATENCIÓN DE ASISTENCIA HUMANITARIA SON VIOLADAS EN ESTE VÍDEO"


- Tras el desastre muchas ONG se niegan a brindar el apoyo a las victimas.

- La muerte y desolación de la población, no solo fue por la catástrofe  la falta de apoyo, comida y servicios básicos incrementaron las victimas.

- La población ubicada en Camboya y Chechenia, dependía estrictamente de la ayuda humanitaria que se les brindaba, asi que quedaban supeditados a ella.

- El principio supremos de el ser humano se vio resquebrajado, pues no se respeto en ningún momento la vida de la persona.


 "Este es un proyecto sorprendente porque toca muchos asuntos importantes, tiene que ver con las familias, los países, la vida y el amor.  (Angelina Jolie)

EL CÓDIGO DE ÉTICA


Este código de conducta para la ayuda en desastres, elaborado en 1994 por el Steering 
Committee for Humanitarian Response (SCHR), que agrupa a numerosas ONG, tiene como 
objetivo definir unas normas de conducta y garantizar la independencia, la eficacia y la 
repercusión de las operaciones de ayuda humanitaria. Los principios elaborados para las ONG 
que participan en programas de ayuda humanitaria para catástrofes incluyen los siguientes:

1. Lo primero es el deber humanitario

El derecho a recibir ya brindar asistencia humanitaria constituye un principio humanitario fundamental que asiste a todo ciudadano en todo país. En calidad de miembros de la comunidad internacional reconocemos nuestra obligación de prestar asistencia humanitaria cuando se solicite. De ahí, la trascendental importancia del libre acceso a las poblaciones afectadas en el cumplimiento de esa responsabilidad.

La principal motivación de nuestra intervención a raíz de catástrofes es aliviar el sufrimiento humano entre quienes están menos preparados para soportar las consecuencias de una catástrofe.
La ayuda humanitaria que prestamos no responde a intereses partidistas ni políticos y no debe interpretarse en ese sentido.

2. La ayuda prestada no está condicionada por la raza, el credo o la nacionalidad de los beneficiarios ni ninguna otra distinción de índole adversa. El orden de prioridad de la asistencia se establece únicamente en función de las necesidades.
Siempre que sea posible, la prestación de socorro deberá fundamentarse en una estimación minuciosa de las necesidades de las víctimas de las catástrofes y de la capacidad de hacer frente a esas necesidades con los medios disponibles localmente.
En la totalidad de nuestros programas reflejaremos las consideraciones pertinentes respecto a la proporcionalidad. El sufrimiento humano debe aliviarse en donde quiera que exista; la vida tiene tanto valor en una parte del país, como en cualquier otra. Por consiguiente, la asistencia que prestemos guardará consonancia con el sufrimiento que se propone mitigar.
Al aplicar este enfoque, reconocemos la función capital que desempeñan las mujeres en las comunidades expuestas a catástrofes, y velaremos por que en nuestros programas de ayuda se apoye esa función, sin restarle importancia. La puesta en práctica de esta política universal, imparcial e independiente sólo será efectiva si nosotros y nuestros asociados podemos disponer de los recursos necesarios para proporcionar esa ayuda equitativa y tener igual acceso a todas las víctimas de catástrofes.

3. La ayuda no se utilizará para favorecer una determinada opinión política o religiosa

La ayuda humanitaria se brindará de acuerdo con las necesidades de los individuos, las familias y las comunidades. Independientemente del derecho de filiación política o religiosa que asiste a toda organización no gubernamental de carácter humanitario, afirmamos que la ayuda que prestemos no obliga en modo alguno a " los beneficiarios a suscribir esos puntos de vista.
No supeditaremos la promesa. la prestación o la distribución de ayuda al hecho de abrazar o aceptar una determinada doctrina política o religiosa.

4. Nos empeñaremos en no actuar como instrumentos de política exterior gubernamental

Las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario son organizaciones que actúan con independencia de los gobiernos. Así, formulamos nuestras propias políticas y estrategias para la ejecución de actividades y no tratamos de poner en práctica la política de ningún gobierno, que sólo aceptamos en la medida en que coincida con nuestra propia política independiente.
Ni nosotros ni nuestros empleados aceptaremos nunca, a sabiendas -0 por negligencia- ser utilizados para recoger información de carácter político. militar o económico que interese particularmente a los gobiernos o a otros órganos y que pueda servir para fines distintos de los estrictamente humanitarios. ni actuaremos como instrumentos de la política exterior de gobiernos donantes.

Utilizaremos la asistencia que recibamos para atender las necesidades existentes, sin que la motivación para suministrarla sea la voluntad de deshacerse de productos excedentarios ni la intención de servir los intereses políticos de un determinado donante.
Apreciamos y alentamos la donación voIuntaria de fondos y servicios por parte de personas interesadas en apoyar nuestro trabajo y reconocemos la independencia de acción promovida mediante la motivación voluntaria de esa índole. Con el fin de proteger nuestra independencia, trataremos de no depender de una sola fuente de financiación.

5. Respetaremos la cultura y las costumbres locales

Nos empeñaremos en respetar la cultura, las estructuras y las costumbres de las comunidades y los países en donde ejecutemos actividades.

6. Trataremos de fomentar la capacidad para hacer frente a catástrofes utilizando las aptitudes y los medios disponibles a nivel local

Incluso en una situación de desastre, todas las personas y las comunidades poseen aptitudes no obstante su vulnerabilidad. Siempre que sea posible, trataremos de fortalecer esos medios y aptitudes empleando a personal local, comprando materiales sobre el terreno y negociando con empresas nacionales. Siempre que sea posible, propiciaremos la asociación con organizaciones no gubernamentales locales de carácter humanitario en la planificación y la ejecución de actividades y, siempre que proceda, cooperaremos con las estructuras gubernamentales.
Concederemos alta prioridad a la adecuada coordinación de nuestras intervenciones motivadas por emergencias. Desempeñarán esta función de manera idónea en los distintos países afectados quienes más directamente participen en las operaciones de socorro, incluidos los representantes de organismos competentes del sistema de las Naciones Unidas.

7. Se buscará la forma de hacer participar a los beneficiarios de programas en la administración de la ayuda de socorro
Nunca debe imponerse a los beneficiarios la asistencia motivada por un desastre. El socorro será más eficaz y la rehabilitación duradera podrá lograrse en mejores condiciones cuando los destinatarios participen plenamente en la elaboración, la gestión y la ejecución del programa de asistencia. Nos esforzaremos para obtener la plena participación de la comunidad en nuestros programas de socorro y de rehabilitación.

8. La ayuda de socorro tendrá por finalidad satisfacer las necesidades básicas y, además, tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad ante los desastres

Todas las operaciones de s ocorro influyen en el desarrollo a largo plazo, ya sea en sentido positivo o negativo. Teniendo esto presente, trataremos de llevar a cabo programas de socorro que reduzcan de modo concreto la vulnerabilidad de los beneficiarios ante futuros desastres y contribuyan a crear modos de vida sostenibles. Prestaremos particular atención a los problemas ambientales en la elaboración y la gestión de programas de socorro. Nos empeñaremos. asimismo, en reducir a un mínimo las repercusiones perjudiciales de la asistencia humanitaria, evitando sus- citar la dependencia a largo plazo de los beneficiarios en la ayuda externa.

9. Somos responsables ante aquellos a quienes tratamos de ayudar y ante las personas o las instituciones de las que aceptamos recursos

A menudo funcionamos como vínculo institucional entre quienes desean prestar asistencia y quienes la necesitan durante los desastres. Por consiguiente, somos responsables ante los unos y los otros.
En nuestras relaciones con los donantes y con los beneficiarios hemos de observar siempre una actitud orientada hacia la apertura y la transparencia. Reconocernos la necesidad de informar acerca de nuestras actividades, tanto desde el punto de vista financiero como en lo que se refiere a la eficacia. Reconocemos la obligación de velar por la adecuada supervisión de la distribución de la asistencia y la realización de evaluaciones regulares sobre las consecuencias asociadas al socorro.
Nos esforzaremos también por informar de manera veraz acerca de las repercusiones de nuestra labor y de los factores que las limitan o acentúan. Nuestros programas reposarán sobre la base de elevadas normas de conducta profesional y pericia, de manera que sea mínimo el desperdicio de valiosos recursos.

10. En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconoceremos a las víctimas de desastres como seres humanos dignos y no como objetos que inspiran compasión

Nunca debe perderse el respeto por las víctimas de los desastres, que deben ser consideradas como asociados en pie de igualdad. Al informar al público, 133
deberemos presentar una imagen objetiva de la situación de desastre y poner de relieve las aptitudes y aspiraciones de las víctimas y no sencillamente su vulnerabilidad y sus temores.
Si bien cooperaremos con los medios de información para suscitar un mayor respaldo público, en modo alguno permitiremos que las exigencias internas o externas de publicidad se antepongan al principio de lograr una máxima afluencia de la asistencia humanitaria.
Evitaremos competir con otras organizaciones de socorro para captar la atención de los medios informativos en situaciones en las que ello pueda ir en detrimento del servicio prestado a los beneficiarios o perjudique su seguridad y la de nuestro personal.

"Sea como fuere, el código contiene los principios básicos, las ideas de humanidad, imparcialidad e independencia, junto a otras cuestiones más innovadoras como el compromiso por la rendición de cuentas, la transparencia, la vinculación con las tareas de medio plazo y el desarrollo, la imagen de los destinatarios, y otros. El Código también incorpora ciertos aspectos de género aunque en una perspectiva aún limitada. Por lo menos no se pone sólo énfasis en el “clásico” enfoque de las mujeres como grupo vulnerable, sino que se reconoce su papel protagonista y lleno de capacidades. El debate hoy, respecto a los Códigos, no se centra tanto en su contenido como en su utilidad y en los mecanismos para su seguimiento y aplicación. La cuestión es: ¿son útiles estos instrumentos basados en la buena voluntad de quien los suscribe o sirven, por el contrario, para dar una legitimidad teórica cuando luego no se cumplen? ".


Fuente:
http://www.icrc.org/spa/assets/files/publications/codigo-de-conducta.pdf
http://bivipas.info/bitstream/10720/367/1/D-212-Rey_Francisco-416.pdf

sábado, 7 de septiembre de 2013

Mitos y Realidades: Desastres


En un mundo donde la mayoría de dudas son pocas veces fundamentas y más guiadas al azar, no es ajena la posibilidad de idear falsas creencias con lo que nos rodea, y mucho peor aún con lo que desconocemos y tememos. Es bien sabido que nuestro actuar frente a los desastres, si bien ya sea por el pánico generado no es el mejor a la hora del raciocinio y el sentido común, sin embargo nuestra reacción posterior es lo que causa controversia, es por ello que es bueno desmarañar todos esos aterradores pensamientos que desde siempre se nos ha implantado como un sin salida frente a situaciones de desastres, y descubrir que son solo mitos… mas no realidades.

Comencemos por uno de los pensamientos más arcaicos con respecto a los desastres: 

1) ¿ Los desastres son un Castigo de Dios?

FALSO!, Los desastres no son mas que un producto del proceso histórico  asociado a la vulnerabilidad de la población.

Los seres humanos desde la antigüedad, han procurado interpretar la realidad que los circunda, buscando explicar los temas de mayor trascendencia, desde la religión y en ella, por medio de la tradición y los mitos. Así mismo al no poder dar un abasto científico de respuestas a todo lo que nos rodea, el hombre se ve en la necesidad de asociar los procesos naturales con asuntos divinos, por tanto no es ajeno que en muchas civilizaciones muchos de estos fenómenos eran motivos de culto y adoración por su poca explicación lógica.

En muchos desastres en América Latina hemos visto mucho de lo que se ha venido analizando, por ejemplo, que el terremoto es un castigo de la deidad por la mala actitud de las gentes; el VIH/Sida es un castigo divino frente a la inmoralidad; la avalancha gigantesca es muestra fehaciente del enojo de dioses ancestrales, por mover un santuario o lugar de culto a una imagen, tótem o figura esculpida de un dios; y la sequía es ira divina, por no compartir los bienes de la tierra y sus frutos dentro de la estructura social donde se desarrollan.
Los desastres acontecidos en , , Perú, Haití, Chile, solo por citar a Sur América , evidencian que la ignorancia es latente, que los mitos son reales y lo peor, que no son sólo acogidos por la población 
excluida en la educación y conocimientos, sino también por muchas personas que en situaciones de crisis, recurren a su religiosidad, a sus tradiciones y creencias, para explicar los hechos que le invaden y afectan gravemente su entorno 


2) ¿En los desastres las mujeres tienen un desempeño social reducido, por su condición de víctimas?

Absolutamente FALSO!. En una emergencia tanto hombres como mujeres van a desempeñar un papel activo a modo de salvaguardar la vida, patrimonio y seguridad propios y de sus seres queridos, crear una distinción pro genero, seria un gran retroceso en el principio participativo de los ciudadanos frente a los desastres.

En tanto para las mujeres la responsabilidad social de conducir a sus familias, significa un peso que se incrementa en situaciones de crisis. Sin embargo, no es la única responsabilidad que asumen en los desastres.

Ademas de reconocer que son las mujeres quienes en la mayoría de desastres en América Latina se han organizado para la mejora de la calidad de vida de las victimas, ademas de la creación de programas de alimentación  sustento que junto al estado llevaron cierta estabilidad a las victimas.

“La presencia y participación de las mujeres en grupos locales, ha contribuido a superar parcialmente la tendencia a considerar a las mujeres vulnerables, o más vulnerables por su condición de género y, en cambio, a contar con sus aportes en las distintas etapas del proyecto, especialmente en áreas de sensibilización y capacitación. Este punto es importante porque contribuyeron a trasmitir a diferentes sectores el enfoque de Gestión de Riesgo pero especialmente la dimensión del riesgo”. 
 3) Únicamente el personal y los servicios especializados pueden afrontar la problemática de salud mental en torno a los desastres.

Nuevamente FALSO!. Si bien es cierto las circunstancias frente a un desastre ameritan la intervención de los profesionales en salud para evitar la propagación de pánico y ansiedad dentro de la población, esta actividad no es exclusiva de los psicólogos, en si, es la familia y los vínculos sociales de el afectado quienes cumplen también un papel interventor.

Las personas expuestas a un desastre o a una amenaza inminente, posiblemente verán afectada su salud mental y requerirán apoyo psicológico que les permita elaborar sus temores, buscar respuestas a las inquietudes que les perturban y orientación para la toma de decisiones. 

Por esta razón, es conveniente que otros grupos y personas tengan formación e información acerca de la atención psicológica en desastres, orientación en crisis y manejo de grupos, de manera que puedan dar este apoyo de manera consciente, y con previa preparación



“un adecuado entrenamiento en teoría de salud mental en desastres, técnicas de asesoría ante crisis, tamizaje e identificación de personas que requieran tratamiento en salud mental, manejo del estrés y estrategias de superación, además de habilidades para escuchar sensible y activamente.” 
 Asimismo Los medios de comunicación y grupos sociales, por la influencia que poseen en la población también pueden tener un papel gestor dentro de la respuesta frente a los desastres.



MITOS Y MÁS MITOS


MITO

REALIDAD
Cualquier tipo de ayuda internacional es necesaria, y que se necesita ahora!
Una respuesta apresurada que no se basa en una evaluación imparcial contribuye al caos.
Las técnicas de ADN para la identificación de cuerpos no está disponible en la mayoría de los países debido a su alto costo y requerimientos tecnológicos.
Esta tecnología se está convirtiendo rápidamente accesible a todos los países.
Lo mejor es limitar la información sobre la magnitud de la tragedia.
La restricción del acceso a la información crea una falta de confianza en la población, que puede conducir a la mala conducta e incluso la violencia.
La forma más rápida de deshacerse de los cuerpos y evitar la propagación de la enfermedad es a través de entierros o cremaciones en masa
Los sobrevivientes se sentirán más en paz y gestionar mejor su sentido de pérdida, si se les permite seguir sus creencias y prácticas religiosas y si son capaces de identificar y recuperar los restos de sus seres queridos.
Los desastres sacan a relucir lo peor del comportamiento humano.
A pesar de casos aislados de comportamiento antisocial, la mayoría de la gente responde espontánea y generosamente.


Como vemos, muchos de nuestros pensamientos o creencias, no son mas que producto de lo que se nos hizo creer, o lo que estaba ya establecido, pero con un diferente modo de pensar, si bien no podemos impedir la llegada de un desastre, si podemos mejorar la reconstrucción tras este.