domingo, 3 de noviembre de 2013

Cuidados de la Salud Mental: Equipos de 1ra Respuesta




La atención psicosocial a miembros de los equipos de respuesta, socorristas, rescatistas, voluntarios y personal de ayuda humanitaria.Este concepto es de “vulnerabilidad universal”, desarrollado por Jeffrey Mitchell, sostiene que no existe ningún tipo de entrenamiento o preparación previa que pueda eliminar completamente la posibilidad de que una persona que trabaja con victimas primarias, sea afectada por el trastorno por estrés post-traumático (síndrome de la compasión) .Las personas que realizan este tipo de trabajo (ya sea por largo tiempo o por una sola experiencia) son vulnerables por las situaciones vividas.

De acuerdo al National Center for PTSD (USA), uno de cada tres socorristas llegan a presentar algunos o todos los síntomas de estrés que se mencionan a continuación:


  • -Disociación: Sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de la realidad, sentirse aturdido, fuera de uno mismo, como en un sueño. No poder recordar aspectos importantes del trauma.
  • -Re-experimentación del acontecimiento traumático : Recuerdos recurrentes e intrusos ,pesadillas, flash backs (revivir el acontecimiento)
  • - Intento de evitar estímulos asociados al traumatismo: Esfuerzo para evitar caer en pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, situaciones, lugares o personas que recuerden el acontecimiento.
  • -Disminución de la capacidad de respuesta al mundo exterior : Incapacidad de sentir emociones ,especialmente las que hacen referencia a la intimidad ,ternura y sexualidad. Sensación de alejamiento de los demás.
  • - Aumento de la activación: Hipervigilancia, irritabilidad o ataques de ira y dificultades para conciliar o mantener el sueño.
  • -Ansiedad significativa, que puede acompañarse de preocuparse paralizante, impotencia extrema, obsesiones y/o compulsiones.
  • -Depresión marcada : Baja autoestima ,pérdida de la esperanza, motivaciones o de propósitos en la vida.



También es probable que el personal socorrista, rescatista, de la defensa civil y grupos de voluntarios al terminar sus labores en la emergencia experimenten algunas dificultades al regresar a su vida cotidiana. Estas no deben ser consideradas necesariamente, como síntomas o expresión de enfermedad y requerirán, sobre todo de apoyo y acompañamiento familiar y social. Algunos ejemplos, son:

· Dificultad para reintegrarse a su hogar y/o conflictos con miembros de la familia.

· Tristeza y/o cambios repentinos del humor.

· Deseo de mantener contacto con otros compañeros o compañeras o victimas del desastre.

· Sentimientos de inquietud ,desilusión ,aburrimiento y /o frustración al volver a su trabajo rutinario

· Irritación o enojo, sobre todo si considera que no se le reconoce adecuadamente el trabajo realizado durante el desastre.

· Sentimientos de distanciamiento o aislamiento de las personas (miembros de la familia ,compañeros de trabajo o amigos)

· Conflictos con algunos compañeros del trabajo



Factores de riesgo que incrementan la probabilidad de sufrir trastornos psíquicos


  • · El proceso de selección del personal no ha sido riguroso por lo que pueden incluirse personas sin condiciones para desarrollar este tipo de trabajo.
  • · No han sido preparados o entrenados debidamente.
  • · Exposición simultanea a otros traumas o situaciones estresantes recientes como divorcios, conflictos hogareños, etc.
  • · Exposición prolongada durante la emergencia a situaciones de estrés o vivencias de experiencias muy traumáticas
  • · Confrontación con aspectos éticos y la resolución de dilemas
  • · Tendencias a perder el limite en el alcance de las soluciones (el rol de ayuda implica en la situación de emergencia grandes demandas)
  • · Problemas organizacionales como: rigidez en las reglas y limites, elevadas demandas laborales (extensión de tiempos de trabajo, tareas complejas o de riesgo, informes, etc.).


Los equipos o profesionales de salud mental puedes y deben jugar un importante papel en la atención de los miembros de equipos de respuesta. Pueden observar el funcionamiento de os trabajadores, darles soporte, ofrecer atención especializadas si se requiere y avisar a los lideres o tomadores de decisiones sobre el nivel de fatiga ,así como de las reacciones de frustración o de fracaso.














Posteriormente a estos eventos desastrosos, Lifton (1967) fue uno de los primeros investigadores que trato sobre el deterioro psicológico de los equipos de rescate; en 1984, empezó a preocuparse por el impacto psicosocial de los desastres en los equipo de respuesta (bomberos, policías, paramédicos, etc.); dicho impacto incluye términos como Incidente Crítico en Stress, y Síndrome de Stress Post Traumático, de este modo los integrantes de los equipos de respuesta son las víctimas ocultas del desastre.

El estado de alarma es el primero y el más importante, se presenta cuando suena la llamada selectiva de la central de alarma, en este momento se activa el sistema del stress en todo nuestro organismo, es un estado de movilización generalizado de todas nuestras reservas de energía. Uno de los primeros cambios es el incremento en la secreción de la hormona adenocorticotrofina (ACTH) por parte de la glándula pituitaria que se encuentra en la base del cerebro, la cual actúa sobre las glándulas suprarenales, motivando la segregación de la Adrenalina, responsable del estado de máxima alerta de todo nuestro organismo, provocando la liberación de las reservas de glucosa, ácidos grasos libres, hidrocordicoides, esteroides, etc. Como consecuencia de este estado de alarma, aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, la frecuencia respiratoria, la tensión muscular, la transpiración, la liberación de factores coagulantes de la sangre, la redistribución de la sangre a favor del cerebro y de los músculos y por consiguientes la disminución del ritmo digestivo.

Existe un limitado volumen de energía adaptativa disponible y concentrarla en una sola demanda aumenta en forma creciente nuestra vulnerabilidad a otras demandas, en especial si se tiene en cuenta que el STRESS ES DE CARÁCTER ACUMULATIVO, es decir que si no se hace nada para eliminarlo los residuos bioquímicos y la tensión emocional que causan ciertos eventos, estos van a mermar nuestra capacidad de respuesta ante otros eventos o demandas.
El estado final es el agotamiento, el stress prolongado va dejando cicatrices bioquímicas indelebles que nos predisponen a las enfermedades, a las infecciones, el envejecimiento y la muerte. En el contexto operativo estamos hablando de la disminución significativa del desempeño y por ende de la eficiencia y eficacia, haciéndonos proclives a cometer errores que en los integrantes de los equipos de respuesta pueden llegar a ser fatales.

La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos, se caracteriza por sus intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento traumático a cualquier circunstancia psicológicamente estresante que está fuera de las experiencias humanas normales. Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente.

Davis Michael (1996) define al Incidente Crítico como la situación que experimentan los trabajadores de emergencias que enfrentan un trauma repentino y específico como puede se la falla en la misión, la presencia de excesivo sufrimiento humano, situaciones amenazantes para la integridad física de los equipos de respuesta, la perdida de compañeros de equipo, o presenciar su accidente o heridas.

Fases de las Manifestaciones Psicofisiologicas en los Equipos de Respuesta: 

En primer lugar se hace mención a una Fase de alarma, que comprende desde la alarma inicial, el período de adaptación psicológica, y la información sobre lo acontecido. Pueden presentarse manifestaciones en el área física, cognitiva, emocional y conductual.

La segunda Fase se denomina de Intervención y se presentan las siguientes manifestaciones.

Físicas:
  • · Incremento en la respiración.
  • · Náuseas.
  • · Sudor frío, piel húmeda.
  • · Oídos tapados.
  • · Dolor de Cabeza.
  • · Estrechamiento del campo visual.
  • · Dolor muscular.
  • · Fatiga. 

Cognitiva:
  • · Problemas de Memoria.
  • · Desorientación.
  • · Dificultad para el Cálculo.
  • · Dificultad para la concentración.
  • · Pérdida de objetividad.
  • · Lentitud o dificultad en la comprensión.
  • · Pérdida de las habilidades para conceptualizar o priorizar tareas.


Emocional:
  • · Gran sentimiento de heroísmo e invulnerabilidad.
  • · Ansiedad, temor.
  • · Euforia.
  • · Fuerte identificación con las víctimas.
  • · Sentimiento de Culpa.
  • · Irritabilidad, hiperactividad.
  • · Tristeza, melancolía, depresión, mal humor.
  • · Apatía.
  • · Excesiva inquietud sobre la seguridad de otros.


Conductual:
  • · Inhabilidad para expresar sentimientos verbales.
  • · Hiperactividad sin un propósito específico.
  • · Decreciente eficiencia y eficacia en las actividades.
  • · Estallidos de cólera.
  • · Incremento en el uso del alcohol, tabaco y otras drogas.
  • · Retraimiento Social.


La tercera Fase es la de Término, y comprende la desmovilización en la cual los trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente y los equipos de respuesta empiezan a ser relevados. En esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

  • Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.
  • Melancolía, depresión.
  • Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario.
  • Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en el desastre.
  • Sentimientos de extrañamiento por la familia.
  • Sentimientos de cólera o frustración.
  • Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.
  • Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre.
  • Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada.

Intervención Psicológica según los niveles de Prevención

El Ejército Español viene realizando misiones de paz (El Salvador, Kurdistán, Bosnia, etc.) desde tiempo atrás. Progresivamente a sus fuerzas de intervención se han ido incorporando equipos de Psicólogos Militares. Fue con motivo de la Misión de Paz en Bosnia Herzegovina en 1993, cuando esta incorporación se produce de hecho, desde entonces numerosos psicólogos se han desplazado a tierras de la Ex-Yugoeslavia para participar en dicha misión, desarrollando el siguiente modelo aplicado:

Prevencion Primaria
Reducir la incidencia de los trastornos mentales, mejoramiento de la moral y cohesión de las Tropas, mediante la instrucción, el adiestramiento, el mantenimiento de la disciplina, etc.
- Valoración de la capacidad psíquica para la condición Militar (adaptación al régimen de vida militar, falta de la eficiencia psicofísica permanente, inmadurez, inestabilidad, disposición depresiva del ánimo, etc).).
- Instrucción Militar en Territorio Nacional.
- Instrucción en Zona de Operaciones.
- Entrega al personal que se desplaza a las misiones especiales, de la "guía sobre normas higiénico-sanitarias".
- Trabajo con las familias de los miembros de las agrupaciones (conferencias, formas de explicar a los niños la misión de los padres, etc.)..
- Activación de los canales de comunicación en sus diferentes niveles.
- Tiempo de ocio (organización del tiempo libre).
- Estudio del nivel de moral en Tropa y Mandos (estudio longitudinal).
- Técnicas de Mando.
- Adiestramiento de grupos de riesgo (TEDAX-Desactivadores, Policía Militar, etc.).
- Instrucción sobre campos de minas (trabajo especial con la población infantil).

Prevencion Secundaria
Reducir los efectos debilitantes de las crisis, intervención en crisis, primer apoyo terapéutico centrado en el suceso traumático, dirigido a las víctimas del suceso y sus familiares, inmediatamente después del suceso.
- Asistencia psicológica en campaña (reacción de estrés en combate, crisis de angustia, accidentes, aparición de los primeros síntomas de estrés postraumático,etc).
- Intervención en crisis en Zona de Operaciones.
- Intervención con familiares en Territorio Nacional.
- Intervención ambiental, organizacional, tiempo libre, comunicaciones, etc (modificaciones necesarias tras los sucesos).
- Campos de minas: atención a las víctimas.

Prevencion Terciaria
Reparar el daño hecho por una crisis no resuelta, psicoterapia a largo plazo, reentrenamiento psicosocial, etc.
- Regreso a territorio nacional ("riesgos de fin de misión").
- Reincorporación a Unidades Orgánicas.
- Atención a los casos clínicos que han desarrollado cuadros psicopatológicos.
- Intervención en campos de refugiados.
- Campaña de prevención de riesgos sobre campos de minas indiscriminados, especialmente dirigido a niños.
- Apoyo a la educación para la población infantil (entrega de material escolar).
- Entrega de material deportivo a niños, compra de bicicletas para el transporte personal.
- Formación sobre agricultura como futuro laboral y de supervivencia en una población que se ha quedado sin medios básicos de subsistencia.
- Reconstrucción de un país de posguerra (construcciones, educación, etc.).

Modelo de "IntervenciÓn en Crisis" en el Ámbito Militar
Consideraciones generales para la intervencion, con personal no especializado



A continuación se exponen una serie de consideraciones, a tener en cuenta, durante los primeros momentos que suceden a una situación de crisis, durante la cual la intervención de los equipos de salvamento, sanitarios, etc, ha de servir para reducir los efectos "traumáticos" que se puedan producir.
Es decir que la actuación de cualquier sujeto en el escenario de la crisis, ha de conseguir mitigar o modular las consecuencias del suceso y para conseguir estos objetivos, se ha de procurar tomar medidas eficaces en lo que afecte a los aspectos físicos, psíquicos y sociales de las posibles víctimas.
Prioritariamente se procurará estabilizar el equilibrio físico del o los afectados, atendiendo a las medidas urgentes de auxilio, acompañando esto con medidas de apoyo psicosocial.

En este apartado nos vamos a ocupar de los aspectos psicológicos de la crisis, comenzando por una serie de recomendaciones básicas, que son válidas para todo el personal de apoyo o ayuda que acude al lugar del suceso para atender a las posibles víctimas:

- Dejar llorar: (Permitir la expresión de emociones).
- Dar café o té caliente (en general bebidas calientes).
- Llevar mantas (a pesar de haber temperaturas elevadas).
- Contacto físico (abrazar, dar la mano, etc).
Otras consideraciones importantes a tener en cuenta en el lugar del suceso.
- Aleccionar al personal sanitario y de urgencia, sobre las formas de interactuación con las posibles víctimas y familiares (víctimas secundarias):
- Lenguaje los menos drástico posible, evitando expresiones que hagan referencia al diagnóstico del herido.
- Dar mensajes de apoyo y aliento a los afectados, con la intención de influir en su estado de ánimo (siempre dentro de la realidad que se vive).
- Intentar sosegar y tranquilizar a los heridos antes de intervenir.
- Procurar apartar al personal que momentáneamente se vean superados por la situación.
- Evitar en la medida de lo posible signos externos de alarma alrededor de los heridos (sirenas, gritos, etc.).
- Tranquilizar a los afectados sobre el estado de los otros heridos (al menos en los primeros momentos de confusión).
- Tranquilizar a los afectados sobre el control de elementos superfluos a su seguridad personal (objetos de valor, vehículos, perros, etc).
- Evitar dar rienda suelta a los signos de ansiedad durante la intervención, puesto que actuará como reforzante de la propia ansiedad de los heridos.
- Procurar un ámbito de expresión de los temores, ansiedades, etc, vividas durante las intervenciones, para que el personal sanitario tenga la oportunidad de canalizar estas emociones, evitando su interiorización. Posibilitar mediante dinámicas de grupo, círculos de expresión, el poder exponer los sentimientos vividos, discutirlos y a su vez intentar frenar los pensamientos irracionales de culpabilidad (posterior a la crisis).

Otras estrategias generales de actuacion en crisis
- Hacer hincapié en que el sujeto que va a intervenir se vaya preparando mentalmente la escena, antes de acudir a esta.
- Formular un plan de acción tentativo.
- Al tomar contacto con la escena de la crisis, debe en primer lugar observar y buscar la seguridad (evitar convertirse en una nueva víctima e impedir que aumenten los daños de los afectados).
- Controlar objetos contundentes.
- Separar a las personas de las ventanas.
- Si existe tensión por discusiones o enfrentamientos, intentar infundir calma y serenidad (representar un elemento de autoridad no hostil).
- Evitar ser demasiado blando o cruel.
- Mostrar comprensión (empatía).
- Modelar la conducta tranquilizante (la persona alterada mide sus sentimientos por la forma en que reaccionan los otros).
- Estimular que se hable (a pesar del llanto, gritos, etc.).
- Usar la distracción (para romper la focalización).
- En ocasiones es necesario hacerse escuchar alzando la voz, dar un golpe seco en un objeto, etc. (golpear una chapa por ejemplo).

"Intervencion en crisis" por el personal especializado

Basándonos en el modelo de Karl Slaikeu "Intervención en crisis", exponemos las líneas a seguir en la intervención psicológica:
- Inmediatez: en cuanto aparezcan los síntomas.
- Proximidad : lo más cerca que sea posible al lugar del suceso.
- Expectativa: ayudar al afectado para que comprenda que vive una reacción normal a un suceso irregular.
- Simplicidad: métodos terapéuticos breves y sencillos.
El cuadro psicopatológico más común, vivido como reacción a una situación de catástrofe, es el estrés postraumático (trastorno por. F43.1-DSM IV), siendo los síntomas más característicos: la rexperimentación del acontecimiento traumático, una reducción de la capacidad de respuesta frente al mundo exterior o una reducción de la implicación en el, unido a una gran variedad de síntomas vegetativos, disfóricos y cognitivos. Aparentemente, el trastorno es más grave y más duradero cuando el factor estresante es de origen humano.
Como sintomatología asociada es fácil encontrar síntomas de ansiedad y depresión, incluso algunos casos son diagnosticados como trastorno depresivo o ansioso. Hay una irritabilidad aumentada que puede asociarse a explosiones esporádicas o impredecibles de conducta agresiva bajo la presión de provocaciones mínimas o incluso sin ellas,
La incapacitación puede ser ligera o afectar prácticamente a todos los aspectos de su vida. La evitación fóbica de las situaciones o actividades que recuerdan o simbolizan el traumatismo original, dando lugar a una incapacitación laboral o recreativa. Además la anestesia emocional puede interferir en la vida familiar o de pareja.

Tratamiento del estrés postraumático

- Sentido de inmediatez, relacionado con la crisis circunstancial, suministrar intervenciones para tratar lo que ahora pasó y a su vez diagnosticar las necesidades que requerirán atención más adelante.
- Las diferentes categorías de las crisis circunstanciales agudizan uno o más aspectos críticos: muertes, mutilaciones, heridas, pérdidas materiales, etc.).
- Por lo tanto es necesario que en cada una de las crisis circunstanciales atendamos a los cuatro niveles de sistema: individuo, familia, comunidad y sociedad.
- Adaptación inmediata a las circunstancias de la crisis. Instrucción a grupos de salvamento, sanitarios, coterapeutas, etc.

Poner atención a lo que las víctimas quieren, dicen y necesitan, además de atender a lo que podrían necesitar o querer. Procurarse la aceptación de las víctimas como predictor de éxito en la intervención,

Principios clínicos:
a) Duración:
A corto plazo, siendo una terapia limitada en el tiempo. Es importante reintegrar cuanto antes al sujeto a su nivel de actividad normal (dar expectativas de volver a incorporarse a su Unidad). Lo ideal es un máximo de seis semanas. la ventaja de este corto espacio de tiempo es que permitimos al paciente crecer a través de una crisis, al asistirlo y ayudarlo para que domine la situación y se encamine hacia la reorganización de una situación desorganizada.
b) Objetivos:
Conseguir que el individuo recobre su nivel de actuación anterior a la crisis. Sería el conseguir que la persona recupera la capacidad para afrontar la situación. En general se piensa que nunca se volverá al mismo nivel anterior de funcionamiento, sino que al intentar resolver la crisis con buen resultado, la persona aprende nuevas formas de enfrentamiento, concluye conceptuando la vida de un modo distinto a como lo hacía antes de la crisis.
c) Evaluación:
La labor del clínico es determinar qué variables ambientales precipitaron la crisis, cuáles mantienen en la persona la desorganización, y las que puede movilizar para facilitar el cambio constructivo.
d) Ayudante activo de la conducta:
El terapeuta se convierte en participante activo para tener acceso a las dificultades, las necesidades inmediatas y movilizar los recursos de ayuda.

Pautas de apoyo ante cuadros psicopatologicos leves
Síntomatología de ansiedad:

  • - Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos.
  • - Aprensión.
  • - Tensión muscular.
  • - Hiperactividad vegetativa (mareos, sudoración, taquicardia, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca, etc).
  • - Opresión o malestar torácico.
  • - Sensación de ahogo o falta de aliento.
  • - Nauseas.
  • - Escalofríos.
  • - Miedo a perder el control.


¿Cómo actuar ante los síntomas de ansiedad?:


  • - De forma colaboradora identifíquense los factores determinantes del problema (preguntas concretas, preguntar a otras personas, reconstrucción imaginaria del incidente, etc).
  • - Valoración psicológica del sujeto y la situación (quien participa, donde, cuando, qué le provoca estrés, cuando le ocurrió por última vez, etc.).
  • - Permitir al sujeto que cuente su historia, ayudándole a traducir los síntomas en términos de conducta.
  • - Ayudarle a diferenciar entre los factores modificables e inmodificables de la situación estresante.
  • - Haga que el sujeto participe en el autocontrol de los aspectos comunes de la situación estresante.
  • - Quien ayude a la persona ansiosa ha de procurar en todo momento guardar la calma.
  • - Evitar las actitudes de culpabilidad.
  • - No podemos cambiar un segundo del pasado por lo cual no sirve de nada inculpar a alguien por lo que ha hecho.
  • - Instarle a actuar por su cuenta y aceptar el riesgo.
  • - Prodigar elogios en cuanto haga algo bien.
  • - Si hemos de decirle algo que le avergüence se lo diremos sin público.
  • - No actuar gritándole ni atosigarle.
  • - Procurar no reforzar conductas de evitación de situaciones estresantes.
  • - Debemos mostrarnos razonadores, coherentes y consecuentes.
  • - Hacer sentir al sujeto que es escuchado, aceptado y apoyado.
Síntomas depresivos:


  • - Disminución de la atención y concentración.
  • - Pérdida de la confianza en sí mismo.
  • - Ideas de culpa de ser inútil.
  • - Perspectiva sombría del futuro.
  • - Trastornos del sueño.
  • - Trastornos de la alimentación.
  • - Ideas de autolesión o autoagresivas.
  • - Pérdida de interés por actividades que antes le eran placenteras.
  • - Inhibición psicomotora.
  • - Despertarse dos horas o más, antes de los normal.
  • - Pérdida de peso (5% o más en un mes).
¿Cómo comportarse con una persona deprimida?:
  • - En primer lugar recordar que tiene sentimiento de culpa por su enfermedad, por lo que hay que evitar expresiones como "¡debes poner de tu parte!".
  • - Conviene tener cuidado con darle consejos como "¡tómate unas vacaciones!" o que salga o se distraiga (puede ser negativo puesto que ha perdido la capacidad para enfrentarse a este tipo de situaciones).
  • - Es positivo detectar en el deprimido que vuelve a tener motivación por hacer cosas como salir, iniciar actividades, etc (aunque no llegue a ejecutarlas, es válido solamente el cambio de actitud).
  • - No se le debe mimar en exceso, ni por el contrario, mostrar una actitud de reproche por su situación.
  • - Es clave que se le escuche, que se sienta querido y ayudado.
  • - Hay que intentar que realice actividades que no le resulten un gran esfuerzo y de las que puede obtener un una alegría por su consecución y así sirvan para reforzar su Yo.
  • - Si toma medicación comprobar que sigue la pauta del médico.
  • - Es aconsejable evitar que tome decisiones importantes.
  • - Hay que recordarle en todo momento que es una situación pasajera y curable, que afecta a mucha gente.
  • - Consultar al psicólogo / psiquiatra.

CONCLUSIONES

- En resumen la idea aquí planteada es la posibilidad de trasladar el modelo de intervención Militar, a otros ámbitos de actuación, debido a la propia idiosincrasia de las catástrofes, las cuales tienen grandes rasgos en común. Por tanto el trabajo de los Psicólogos Militares desarrollado en misiones de paz, puede ser utilizado por otros colectivos, matizando las características propias de la situación de crisis concreta.
- En España se producen numerosas situaciones clasificadas como "catástrofes", ante lo cual se vienen desarrollando planes conjuntos de intervención coordinados por Protección Civil (Ministerio del Interior), Cruz Roja, autoridades civiles a nivel local o estatal, etc. Uno de los elementos clave al servicio de la sociedad Española son las Fuerzas Armadas, las cuales acuden como equipos de intervención a este tipo de situaciones (incendios, inundaciones, etc).
- Un modo de crear un sistema de actuación de urgencia para situaciones de crisis, podría ser la formación de "equipos virtuales de intervención", procedentes de diversos colectivos: Cruz Roja, Protección Civil, Sanidad, Militares, etc. Estos equipos deberían ser formados y especializados en este tipo de intervenciones, ganando en eficacia y tiempo, a la vez que economizando en riesgos.

Bibliografia

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